12 de noviembre 2009 - 00:00

Arreglar Opel costará 3.000 M de euros a GM

Ángela Merkel
Ángela Merkel
Bruselas - La gerencia de General Motors (GM) explicará hoy a los países europeos en los que tiene plantas fabriles el plan de reestructuración para su controlada Opel, tras decidir no venderla al consorcio encabezado por la autopartista austríaca Magna. Representantes de la automotriz estadounidense se reunirán en Bruselas con altos funcionarios de España, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Polonia para presentar su proyecto y tratar de lograr su apoyo. Por ahora, los únicos datos conocidos del plan de reestructuración que GM pondrá en marcha para relanzar Opel es que se recortarán alrededor de 10.000 puestos de trabajo en Europa.

Por su parte, el ministro de Economía alemán, Rainer Brüderle, dijo ayer que GM le había informado que el costo de sanear Opel rondará los 3.000 millones de euros, tras mantener una reunión con el nuevo director de la Opel Nick Reilly y el vicepresidente de la automotriz estadounidense John Smith.

El ministro destacó que los directivos de GM «se disculparon», por lo que calificó de «graves errores de comunicación» en la fracasada operación de venta al consorcio austríaco-canadiense Magna, el inversor que el Gobierno de Berlín había convertido en su opción preferida.

Primer contacto

La reunión de ayer con los responsables de GM y Opel fue el primer contacto entre el Gobierno de Berlín y la dirección del consorcio estadounidense luego de esa fracasada venta.

Según fuentes alemanas, Smith solicitó ese encuentro y, en principio, se consideró que la reunión no sería con Brüderle, sino con un secretario de Estado de su ministerio.

Brüderle también reclamó ayer ante el Bundestag a GM que presente lo antes posible un concepto claro para la reestructuración de Opel.

Ángela Merkel, en su primera declaración de Gobierno de la nueva Legislatura, afirmó el martes que GM deberá pagar con su propio dinero el costo del saneamiento de Opel. La empresa anunció que ya había comenzado a devolver el importe adeudado.

Merkel insistió también en que GM devuelva los 700 millones de euros ya utilizados del crédito puente de 1.500 millones de euros que le había otorgado el Gobierno alemán, algo que la empresa dijo que hará antes de finales de este mes.

Fritz Henderson, CEO de GM, señaló también, durante una visita a la sede de Opel en Russelheim (Alemania), que la empresa inyectará nuevos fondos en su filial europea.

El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, dijo ayer que estaba dispuesto a «escuchar» las propuestas de GM sobre el futuro de la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza), y confió en que su plan sea al menos tan bueno como el de Magna. «Lo importante es ser prudentes y escuchar el nuevo plan», declaró Sebastián en Madrid.

Por su parte, la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, reiteró en Bruselas las advertencias acerca de que la CE controlará de cerca que las posibles ayudas públicas de los países a Opel se otorguen de acuerdo con las normas comunitarias y sin condiciones políticas al mantenimiento de la producción.

Bélgica es uno de los países que mira con más aprensión la situación, ya que la fábrica de Opel en Amberes sigue amenazada de cierre bajo GM, igual que con el plan industrial de Magna.

Agencia EFE

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