17 de febrero 2011 - 00:00

Asesinaron a taxista en intento de robo en Liniers

Un hombre de 64 años fue asesinado ayer a balazos por al menos dos delincuentes que lo sorprendieron en la puerta de su casa del barrio porteño de Liniers y pretendieron robarle su camioneta nueva, informaron fuentes policiales.

Se trata de Carlos Valdez, un hombre que trabajaba como taxista y se aprestaba a salir de vacaciones junto a su esposa y su hijo, en tanto los ladrones escaparon y no alcanzaron a robar nada.

El hecho ocurrió en la madrugada de ayer frente a una casa ubicada en Martiniano Leguizamón 160, a una cuadra y media de la avenida Rivadavia y a cinco del límite de la Capital Federal y el partido bonaerense de Tres de Febrero. Los pesquisas de la Comisaría 44ª lograron determinar que a esa hora Valdez salió de su casa y fue a buscar una camioneta Volkswagen Suran color negro de su propiedad a un garaje ubicado a dos cuadras.

«Se habían comprado la Suran hacía dos meses y planeaban viajar de vacaciones», contó un vecino a los investigadores. Cuando regresó del garaje con la camioneta cargada con bolsos y valijas, estacionó en la puerta de su casa y bajó a tocar el timbre a su familia para que bajara, ya que tenían planeado partir de viaje a esa hora.

«En ese momento, los familiares escucharon varias detonaciones y cuando el hijo salió a la calle, se encontró con su padre tirado en el piso, agonizando», dijo un jefe policial de la zona que participa de la investigación. Al ver al hombre herido, la esposa de Valdez llamó a la Policía mientras que su hijo de unos 20 años lo cargó en la camioneta y lo llevó agonizando hasta el Hospital Santojanni, donde finalmente murió.

Según la Policía, los delincuentes escaparon sin robar nada y desde ese momento comenzaron a ser intensamente buscados por la Policía. Los investigadores quieren establecer cuáles fueron los motivos por los que los ladrones le dispararon tantos balazos a su víctima, ya que en principio recibió balazos en las piernas y en la espalda.

Una de las sospechas es que el hombre haya querido resistirse y forcejeó con uno de los ladrones, aunque esa hipótesis aún no pudo ser confirmada. Una vecina, de nombre Estela, relató a la prensa que la víctima «se iba unos días de vacaciones a San Juan, fue a retirar el coche del garaje, llegó a la casa y tocó el timbre avisándole a la señora que ya estaba en la puerta».

Añadió que «cuando volvió a sentarse en el coche, vinieron estas personas y le pegaron tres disparos, dos le cruzaron el corazón y otro (impactó) en una pierna». «No sabemos qué es lo que quisieron robarle, porque en definitiva no se robaron nada. Nada más se llevaron la vida de Carlos», concluyó compungida la mujer.

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