17 de septiembre 2008 - 00:00

Atrapante "Dietario" de Vila-Matas

Atrapante Dietario de Vila-Matas
Enrique Vila-Matas, «Dietario voluble» (Barcelona, Anagrama, 2008, 275 págs.)

La anotación de enero de 2006 de este falso diario donde Vila-Matas comienza diciendo que «todas las moscas son distintas, pero se parecen tanto entre ellas que hay quien cree que en realidad sólo ha existido una mosca en toda la historia del universo», le permite al escritor catalán reunir en un mismo párrafo a Augusto Monterroso, Ludwing Wittgenstein, Gómez de la Serna, Marcel Proust y los hermanos Grimm. También, de forma lateral, plantear que la estética de este obra (y de otras suyas), es buscadamente realizar un libro híbrido, inclasificable, que «zigzaguea de un género a otro, y pasa del ensayo al relato, y de éste a la digresión o el divertimento» y el humor, porque (aunque lo disfrace de un homenaje a Monterroso) «su zigzagueo está a la altura del mejor vuelo de la mejor mosca mundial».

Durante buena parte del siglo XX, a textos como el que compone «Dietario voluble» se los denominó «carnet» o « libreta de apuntes de escritor», pero en un autor que ha hecho de la metaliteratura sobre patologías de la escritura, y de los escritores marginales y de los autores que no escriben, sus personajes y sus héroes, es difícil no pensar que el collage que arma en su libro ( anotaciones, ensayos ya publicados, diario de citas) no es un juego de su especial modo de ficcionar, donde suele ser visitado por fantasmas demasiado conocidos para los amantes de las letras.

Utiliza por caso cómo recordó con Bryce Etchenique, en una plazoleta de París, al poeta y cantante Serge Gainsbourg y ver pasar a Jane Birkin, « espigada, guapísima, misteriosa», arrastrada por su perrito, para que la historia se convierta en una especie de cuento. Por momentos se puede pensar que este libro es un mero juguete para escritores y para diletantes de la narrativa, o el recreo de un escritor que alcanzó un lugar personalísimo hablando de los problemas de los escritores, contando de los olvidados, poniendo en circulación entre los no especialistas a Robert Walser o recordándonosque George Perec fue uno de los pocos reales genios de la literatura del siglo XX.

El lector puede confiar haber entrado en la cocina literaria del autor de «Doctor Pasavento» (esa magnífica novela que trata sobre «la dificultad de no ser nadie») pero esto es engañoso, si bien a veces ofrece datos de cómo surgió un libro, que personaje real lo inspiró, aún eso toma finalmente la forma de una ficción en potencial, rodeada de datos eruditos que parecen lanzarle guiños a Borges.

Si «dietario» es aquel libro en que se anotan los ingresos y gastos diarios de una casa, y voluble la señal de un carácter inconstante, que cambia con facilidad de gustos y opiniones, este «Dietario voluble» es poco voluble, es la confirmación de las pasiones y el genio que diera fama y lauros a Vila-Matas, que ratifica su intensa voluntad de borrar las fronteras entre la ficción, el ensayo y la biografía.

M.S.

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