- ámbito
- Edición Impresa
Aunque se empeñen en negarlo, se conocen entre todos
Las banderas de La 12 son elocuentes: «Diego, ésta es tu casa», en su regreso a Boca. Arriba otra foto que vale por mil palabras: el «Gusano» Pugliese lo cuida a Lionel Messi, la joya más preciada.
Entre los personajes que fueron en el avión con los jugadores estaba Ariel «Gusano» Pugliese, que el 25 de marzo hizo de guardaespaldas de Lionel Messi cuando éste llegó al país, mandado por la propia AFA. Este «Gusano» es un conocido barra brava de Nueva Chicago de la fracción «Los Perales», que está imputado por el asesinato de Marcelo Cejas, el hincha de Tigre que mataron a golpes en las afueras de la cancha, en 2007.
Pugliese, además, encabezó los incidentes en la Feria del Libro cuando el periodista Gustavo Noriega presentó el libro «Indek, historia de una estafa», que terminó con destrozos y 20 detenidos. Ayer, el INDEC reconoció que está en la lista de sus empleados, cosa que había negado al principio.
Este hecho involucra también al Gobierno, que por medio de Aníbal Fernández salió a defenderse. En su blog, el jefe de Gabinete explicó: «Este Gobierno está parado en la irreductible postura de no tener ningún tipo de relación con estos personajes violentos en los estadios de fútbol. En el caso puntual del Mundial de Sudáfrica, contactamos a la Policía sudafricana y le transferimos datos acerca de 700 personas que podrían ocasionar disturbios durante el torneo. Nuestra preocupación sobre este tema es de fondo. Muchas veces repetí que lo que hay que buscar es que quien tenga un gesto inconveniente para un espectáculo deportivo no sea admitido en dichos eventos, cosa que hemos implementado a través de un convenio firmado con los clubes y con la AFA sobre el derecho de admisión, que se aplica en Capital Federal».
Lo cierto es que los barras están en Sudáfrica y se pasean con total impunidad. Que uno de ellos de apellido Ortiz dijo que «su arreglo es con Maradona y con Bilardo en forma directa». Que Maradona y Bilardo niegan la relación y, por las dudas, también las niegan el Gobierno y la AFA. La frase clave vuelve a ser la de Crespi: «Acá nos conocemos todos», aunque después todos los nieguen. Es difícil reconocer las miserias y los barras bravas son una parte de la miseria de nuestro fútbol y hasta de nuestra sociedad.

Dejá tu comentario