La semana pasada, Ford y Volkswagen, dieron a conocer a nivel mundial un nuevo comunicado sobre su alianza estratégica. En este caso es para la investigación y desarrollo de vehículos eléctricos y autónomos, una señal de que la asociación sigue avanzando. La noticia no tiene impacto en la Argentina ya que, por el momento, el país no está en la agenda para este tipo de tecnología. Sólo sirvió para recordar la primera parte del acuerdo que se centra en el tema de las pickups. El dato que ratifica este nuevo comunicado es que el proyecto está previsto para el 2022. La incógnita sigue siendo dónde. La Argentina es el lugar elegido por tener ya la producción de la Ranger y de la Amarok, en las plantas vecinas de la localidad bonaerense de General Pacheco, separadas por un alambrado olímpico desde la disolución de Autolatina. En cuál de estos dos establecimientos se radicará el proyecto, es el misterio. Cuando se le preguntó al CEO regional de Volkswagen, Pablo Di Si, a comienzos de año, si la elegida sería la fábrica de su competidora, aclaró que el lugar no estaba definido. Ante la repregunta, haciéndole notar que del comunicado oficial se desprendía que sería la de la marca del óvalo, respondió con un tajante “pregúntele a Ford”. El mes pasado, algo cambio. Durante una visita a la planta de transmisiones de Volkswagen en Córdoba, se lo consultó a Di Si por el mismo tema. La respuesta fue distinta: “El lugar ya está elegido”. Obviamente, se pidió que ampliara el tema a lo que, el alto ejecutivo, prefirió la reserva. Ya en este diario adelantó que se están consultando a proveedores para que realicen presupuestos para este proyecto y que los llamados se hacen desde las oficinas de Ford. Incluso, hay un número importante que es el del volumen estimado de producción: 100.000 unidades. Esto daría a entender que será esa planta la beneficiada con la pickup “unificada”. Si bien nadie quiere confirmarlo oficialmente una fuente importante ya dio por hecho que la planta de Ford es la elegida. Se estima que antes de fin de año habrá novedades. Como ya se publicó en Ámbito Financiero, Volkswagen concentrará su producción en el SUV Tharu (o proyecto Tarek) y el derivado de este, la pickup Tarok.
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Hablando de Ford y de vehículos ecológicos, hay que sumar que este año tendrá otro lanzamiento importante en la materia. Hace un mes presentó el Mondeo híbrido. El primero de esta tecnología en llegar al país. Antes de fin de año reforzará la apuesta y comenzará a comercializar el SUV Kuga híbrido, también. Son vehículos que, por el momento, tienen un volumen de participación “testimonial” pero poco a poco irán ganando terreno. Desde el Toyota Prius, son varios los modelos que se ofrecen en el mercado. Pasado mañana, por ejemplo, se lanzará el Nissan Leaf 100% eléctrico. El avance de esta tecnología en el mundo hace que, por efecto “derrame”, algunos lleguen a la Argentina. Fue clave la baja del arancel de importación de este tipo de vehículo que aplicó el Gobierno.
Llama la atención la lentitud con la que se reduce el stock de unidades que están en los depósitos de fábricas, concesionarias e importadores. De las 202.000 que había a fines de mayo, se pasó a 199.000 a fines de junio. El mercado del mes pasado había llegado a 34.000 vehículos. Si bien hace un año que el mercado se empezó a derrumbar y las automotrices empezaron a recortar producción y compras en el exterior, no es tan fácil deshacerse de los autos. En parte, se explica porque las decisiones de las fábricas o de los importadores no tienen efecto inmediato. Desde el momento en que se toma hasta que se concreta pueden pasar seis meses. Como la caída fue in crescendo, el ajuste realizado en un momento no fue suficiente y hubo que seguir recortando. También es cierto que hay contratos de compras de piezas o de 0 km que hay que respetar por lo que no se puede dejar de fabricar o de importar de un día para el otro. El costo de no cumplir con esos contratos puede ser más grande que el de tener la unidad parada en un depósito. A esto se suma que los consumidores no compran lo que hay sino lo que quieren por lo que puede haber modelos en stock que no tienen demanda -aún con las buenas bonificaciones- y otros que sí la tienen y hay que fabricarlos o importarlos igual.
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