Roma - Los carabineros italianos salvaron ayer a 51 estudiantes que habían sido tomados como rehenes cerca de Milán por el conductor del autobús en el que viajaban. El hombre, oriundo de Senegal, al verse acorralado por los uniformados, prendió fuego el vehículo con los jóvenes en su interior, pero el rápido accionar de las autoridades evitó una tragedia. La Justicia investiga como terrorismo.
Pánico en Italia: un chofer prendió fuego un colectivo con 51 alumnos adentro
El hombre, oriundo de Senegal, transportaba a los chicos desde el gimnasio hasta el colegio, cuando lo roció con combustible y lo incendió. Fue detenido por las autoridades y acusado de terrorismo.
-
Williams y su pesadilla en el arranque de temporada: sobrepeso, fallas y el efecto "tres ruedas"
-
De las vidrieras a los concesionarios: la avanzada de marcas internacionales que gana terreno en Argentina
“Es un milagro, podía ser una masacre”, sostuvo el fiscal de Milán, Francesco Greco. No hubo consecuencias físicas para los adolescentes que, sin embargo, nunca olvidarán la espantosa experiencia que vivieron ayer por la mañana.
Los alumnos regresaban desde el gimnasio hacia el colegio ubicado en la ciudad de Cremona a bordo del vehículo que conducía Ousseynou Sy. En medio del trayecto, el senegalés de 47 años, con ciudadanía italiana, empleado hace 15 años en la empresa Autoguidovie de Lombardía, dio un giro inesperado, supuestamente en venganza por la muerte de emigrantes africanos en el Mediterráneo.
Cambió de rumbo tradicional para tomar el camino que lleva al aeropuerto de Milán: “De acá no saldrá nadie vivo”, dijo, mientras sacaba un bidón con nafta y ordenaba a los docentes atar con precintos plásticos las muñecas de los estudiantes.
“Decía que si nos movíamos iba a derramar el combustible para iniciar un incendio. Seguía diciendo que las personas en África mueren y la culpa es de (los vice primeros ministros) Luigi Di Maio y Matteo Salvini”, contó un estudiante. “Quiero terminar con esto, quiero detener los muertos en el Mediterráneo”, agregó, y luego ordenó a sus rehenes que le entreguen sus celulares.
Pero no logró recoger todos los aparatos y así llegaron las primeras llamadas de alarma a la escuela y a los servicios de emergencia.
El primer bloqueo de dos autos policiales fue vencido por Sy, que siguió su camino hasta que otros dos patrulleros lo alcanzaron y lograron frenarlo. El conductor se bajó con el encendedor en la mano y prendió fuego el autobús con todos los ocupantes dentro. Fue detenido inmediatamente, al mismo tiempo que los uniformados rompían las ventanas para hacer descender a las víctimas.
Por fortuna, todos lograron salir sanos y salvos. Sólo fueron internadas 14 personas, entre chicos y adultos, a causa de una intoxicación leve.
“Cumplieron con una operación de película. Si no estamos llorando a 51 niños es gracias a ustedes”, afirmó el fiscal Greco, entre otros elogios de las autoridades.
El perpetrador fue detenido bajo la acusación de secuestro de personas, incendio y resistencia a la autoridad, con el agravante de la finalidad terrorista.
En el interrogatorio, el senegalés admitió haber organizado el secuestro hace tiempo y que como parte de su plan había enviado un video a Senegal “para pedir a África que subleve”, explicó el responsable de la división antiterrorismo, Alberto Nobili, que excluyó nexos con el Estado Islámico (EI).
La Fiscalía intenta ahora comprender cómo Sy, sobre quien pesaban denuncias por violencia sexual y conducir en estado de ebriedad, llegó a ser chofer de un autobús escolar.
El ministro del Interior, Matteo Salvini, responsable además de la política migratoria del país, anunció “una circular a todos los alcaldes: quien trabaja con el público, sobre todo con chicos, lleve los antecedentes penales. Se necesita el certificado penal obligatorio”.
Agencias ANSA y AFP,
y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario