14 de agosto 2009 - 00:00

Bancos absorben deuda tóxica pero aún no disipan las dudas

Los buenos balances presentados favorecieron la recuperación de los títulos de los bancos europeos. Natixis, de los más castigados por la crisis, vio a sus acciones trepar más del 30% en los primeros días de agosto.
Los buenos balances presentados favorecieron la recuperación de los títulos de los bancos europeos. Natixis, de los más castigados por la crisis, vio a sus acciones trepar más del 30% en los primeros días de agosto.
Londres - Los bancos de inversión se alejan del rol de los villanos de la crisis financiera al reportar sólidas ganancias semestrales a los bancos europeos, que compensaron un aumento de la morosidad a nivel minorista. Sin embargo, persisten incertidumbres y obstáculos por superar en los próximos años para el sector financiero.

Los créditos morosos aumentaron en la primera mitad del año en Europa un severo 160%, a más de 60.000 millones de euros, según datos de las trece mayores entidades que han publicado sus cifras hasta el momento. Y se espera que los números sigan siendo altos al menos durante dos años más. Hasta el momento, las ganancias de la banca de inversión permitieron amortiguar el impacto en los resultados.

Los beneficios de los grandes bancos europeos sumaron 21.400 millones de euros, según estimaciones de Reuters, una caída del 20% frente al año anterior que, sin embargo, ayuda a fortalecer el capital para afrontar la desastrosa situación en la que quedó el sector en los últimos meses de 2008. Lo ocurrido contrasta con las críticas que recibió la banca de inversión por propiciar la mayor crisis financiera desde la década de 1930 y permite que se disipe parte de la niebla que ha envuelto al sector por más de dos años.

«El año 2008 fue de temor a las recapitalizaciones, pero el sector ya superó la peor parte del bajón», señaló David Williams, de Fox-Pitt Kelton. El índice bancario europeo del DJ STOXX repuntó un 12% desde el comienzo de la temporada de resultados, para situarse más de un 100% por encima de su nivel de marzo, pero sigue todavía alrededor de un 25% por debajo de sus valores de hace un año. Entre los bancos con sorpresas positivas se encontraron los británicos HSBC y Barclays, el francés BNP Paribas y la entidad suiza UBS. La tendencia se vio reforzada por la inesperada colocación que realizó el británico Standard Chartered para reforzar su nivel de capital.

«Los bancos se empeñaron en sanear sus balances para tener suficiente capital, no sólo para atravesar el momento actual, sino para prepararse de cara a cualquier cambio regulatorio que pueda introducirse en los dos próximos años», consideró Simon Maughan, analista de MF Global. «Esto quiere decir de cara al futuro que los bancos pueden poner a trabajar su capital donde vean crecimiento, concentrarse en recortar sus gastos y lograr un control de la cuenta de resultados donde no lo hicieron antes», añadió.

No obstante, los expertos dicen que para mantener el impulso actual será necesario superar algunas dificultades en los próximos años. El aumento de la morosidad es la mayor amenaza para la banca ya que podría mantenerse en niveles altos, como ocurrió en crisis pasadas, en se requirieron alrededor de dos años para que se manifestaran todas las repercusiones de los créditos insolventes, en línea con la evolución del desempleo.

«No conviene subvalorar el impacto de las elevadas pérdidas crediticias que se van a ver; 2009 y 2010, y quizá incluso los siguientes ejercicios, serán años de sustanciales pérdidas en las carteras de créditos», estimó Jaap Meijer, analista de Evolution Securities.

Pese a la buena acogida que dieron los inversores a la afirmación de Lloyds Banking Group de que los créditos morosos tocaron su punto más alto en el primer semestre, su monto llegó a 13.400 millones de libras, cinco veces el de hace un año, y uno de los más altos de Europa. Más normal fue el caso de la italiana UniCredit, cuyas amortizaciones por deterioro de activos aumentaron, pero experimentó mejoras en sus niveles de capital y en sus ganancias subyacentes que suavizaron el golpe.

Otro problema al que se enfrentan los bancos es la amenaza de que se apruebe una regulación más rigurosa que exija a los bancos a tener mayores niveles de capital, lo que mermaría los márgenes y, por lo tanto, las ganancias y las rentabilidades. Muchas entidades también tendrán que devolver el capital recibido de sus gobiernos y algunas, deshacerse de activos importantes para satisfacer a los reguladores.

Los resultados del primer semestre mostraron que los bancos que fueron capaces de mantener su independencia del Estado están aprovechando su mayor flexibilidad y libertad. Entre estos bancos, que aumentaron su participación de mercado en banca de inversión, se destacan Crédit Suisse y Barclays, según varios analistas, que alabaron la fortaleza de capital en el primer caso y la exitosa integración de los activos estadounidenses de Lehman Brothers en el banco británico.

Otros grupos bancarios que sacaron partido de la situación, en este caso aprovechando las buenas condiciones del mercado de renta fija, fueron BNP Paribas y Deutsche Bank, mientras HSBC, Santander y Standard Chartered se beneficiaron de sus ventajas de capital y liquidez, que compensaron la floja evolución de sus principales mercados minoristas.

Los ingresos de banca de inversión caerán en el segundo semestre, admitieron algunos banqueros, pero las bajas tasas de interés, las emisiones de bonos estatales, un posible repunte en la renta variable, la actividad de fusiones y adquisiciones y de los fondos de cobertura podrían sustentar sus ingresos.

Desde que Crédit Suisse publicó sus resultados el 23 de julio, sus acciones subieron un 6%; los títulos de Barclays y HSBC, el 17%, mientras los de Santander y BNP ganaron más del 9% en la Bolsa. Mayores aún fueron las subidas de los títulos que habían sido los más castigados en la fase más dura de la crisis, como KBC, Natixis y Lloyds.

Agencia Reuters

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