16 de junio 2011 - 00:00

Bancos ingleses, en jaque

Londres - El ministro británico de Economía, George Osborne, respaldó ayer una amplia reforma financiera que obligará a los grandes bancos a separar sus actividades minoristas de la banca de inversión, con el fin de evitar que los contribuyentes deban pagar por el rescate de entidades en dificultades.

También anunció la privatización del Northern Rock, el primero de los bancos británicos que tuvo que salvar el Gobierno en 2007.

Tal como estaba previsto, aprovechó la oportunidad para apoyar las conclusiones de una comisión creada por el Gobierno y dirigida por el economista John Vickers, que en abril pasado recomendó aislar las actividades minoristas de los bancos para proteger los activos de los particulares en caso de una nueva crisis financiera. Aunque la comisión no preconiza una escisión de los bancos «universales», aconseja que compartimenten sus actividades minoristas y de inversión a través de la creación de filiales distintas dotadas de capitales propios.

Esta comisión debería presentar en septiembre las medidas a tomar para resolver la espinosa cuestión de los bancos llamados «too big to fail» (demasiado grandes para dejarlos caer).

Agencia Reuters

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