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Barenboim celebró sus 50 años con orquesta berlinesa
Daniel Barenboim y Simon Rattle, durante el concierto de ayer con la Filarmónica de Berlín, orquesta con la que celebró su cincuentenario.
El Concierto 1 de Johannes Brahms, desde el auditorio de la Filarmónica y transmitido a 160 salas de cine de toda Europa, además de por la red, fue el festejo de cumpleaños del pianista y maestro en memoria del que ofreció, a sus 21 años, en ese mismo escenario.
El resultado fue una confrontación entre el estilo de Barenboim, deleitándose y marcando cada nota, frente al ritmo rápido arquetípico de Rattle.
Se trataba de recordar el primer concierto como solista de Barenboim en ese escenario, el 12 de junio de 1964, al que desde entonces han seguido unas 250 actuaciones más al piano o a la batuta, a modo de prueba de amistad y fidelidad a la casa.
El multicine vecino del Sony Center berlinés, a escasa distancia de la Filarmónica, lo transmitía en directo para sus 200 espectadores, lo mismo que un total de 160 salas de Alemania, Austria, Suiza, Reino Unido, Italia, Eslovaquia, Polonia, República Checa y España.
"Es una sesión alternativa al acontecimiento deportivo que se disfruta fuera", explicaba a los asistentes a la proyección Klaus Wallendorf, músico de la Filarmónica y maestro de ceremonias, a quienes lo seguían desde la pantalla grande o en internet.
Para los cines alemanes y centroeuropeos la gala se inscribía en el ciclo de transmisiones instaurado en la Filarmónica desde hace cinco años, mientras que España, que ya no mira el Mundial, se incorporó por primera vez a la experiencia, con un total de 15 salas en todo el país. Los asistentes en los cines seguían la transmisión en calidad HD, mientras que a los usuarios de internet se ofrecía en el ciclo Digital Concert Hall. En ambos casos, perfección técnica y cercanía extrema a cada uno de los gestos del solista o los músicos de la orquesta.
Medio siglo atrás el programa fue de corte contemporáneo -Igor Stravinski y Arnold Schönberg- y a la batuta estuvo Pierre Boulez, quien inició así una larga relación con Barenboim -el director francés recibirá en marzo de 2015, en su 90 cumpleaños, el homenaje de la Staatsoper Unter den Linden berlinesa, que dirige Barenboim desde 1992.
El concierto de aniversario arrancó con "The Unanswered Question", de Charles Ives, enlazado a "Metamorfosis" de Richard Strauss (una magnífica partitura para 21 instrumentos de cuerda, del músico de quien se celebra el 150 aniversario de su nacimiento), con Rattle al frente de su orquesta, a la que se incorporó Barenboim para el concierto de Brahms.
Ya nadie recuerda la polémica, de aquella época, en torno a la sala de la Filarmónica, inaugurada en octubre de 1963 con el revolucionario diseño del arquitecto Hans Scharoun. En su apertura entonces se tomó casi como una blasfemia la idea del arquitecto, que dejaba a la orquesta en el centro de una constelación de butacas y palcos a distintos niveles, lo que le valió el apodo de "circo musical".
El edificio actual de la Filarmónica, fundada en 1882, se ha consolidado como una genial construcción de acústica prodigiosa, como pudo comprobarse ayer de nuevo. Barenboim colocó unas semanas atrás la primera piedra de su próximo proyecto: una academia y residencia para jóvenes músicos de Oriente Medio, en un solar vecino a la Staatsoper -actualmente en obras- que dirige.


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