B.B. era el seudónimo de Riley Ben King, hijo de Albert King y Nora Ella Farr. Había nacido en Itta Bena, una pequeña localidad del estado de Mississippi, el 16 de setiembre de 1925. Y, por la separación de sus padres, terminó siendo criado por una abuela. Cantó en coros gospel, tuvo su primera guitarra en la adolescencia, condujo tractores. Y ya para la década del '50, era uno de los artistas más importantes del rythm & blues.
En su imponente biografía figuran su trabajo junto a Bukka White en Memphis (donde terminó pasando muchos largos momentos de su vida); su lejana tarea como DJ bajo el seudónimo de Beale Street Blues Boy (del que derivaría su definitivo B.B.); sus primeras grabaciones en Los Ángeles en la década del '40; su temprano éxito comercial poco después con "3 O'clock Blues", "You Know I Love", "Story from my Heart and Soul" y otros temas; su antológico álbum "Live at the Regal" registrado en Chicago en 1964.
Siendo todavía un músico joven, cargado de éxito, amado por colegas y periodistas, B.B. podría haberse dormido en los laureles de su gloria y hacerse un conservador. Sin embargo, sintió curiosidad hasta los últimos momentos de su vida y disfrutó de relacionarse con músicos y cantantes de edades y estilos diferentes. Eric Clapton, Albert King (homónimo de su padre), Stevie Ray Vaughan, Phil Collins, Gladys Knight, Chaka Khan, Billy Ocean, Phish, Buddy Guy, Gary Moore, John McLaughlin, Barbara Hendricks, Luciano Pavarotti, U2, son sólo algunos de esos solistas o grupos que aparecieron asociados a él en conciertos o en discos. Tanto que su simpatía llegó hasta a nuestro rey blusero vernáculo, Pappo, a quien conoció en Buenos Aires y que llegó a invitar para compartir un concierto en el Madison Square Garden en 1993.
Reconocido por igual por rockeros y "jazzmen", de John Lennon y Rolling Stones a Stevie Ray Vaughan. Recorrió el mundo. Tocó en la Casa Blanca y en el Vaticano. Estuvo varias veces en la Argentina, para actuar en Obras Sanitarias, el Luna Park o algún teatro. Desarrolló un modo personal de tocar el blues y el soul. Arrastraba desde hace años una diabetes que le estaba complicando los últimos tiempos. Pero murió plácidamente el pasado viernes, con 89 años, en su casa de Las Vegas, y se fue con él una de las mayores figuras de la música del siglo XX; sin dudas.
| Ricardo Salton |


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