9 de octubre 2015 - 00:00

BCRA tendrá trimestre más tranquilo gracias al Tesoro

Los analistas comenzaron a rebajar las proyecciones de emisión monetaria necesaria para financiar al Tesoro en el cuarto trimestre del año, en virtud del menor déficit fiscal y la mayor colocación de deuda. Según el recálculo de las estimaciones privadas, ahora el BCRA tendría que emitir alrededor de $ 55.000 millones menos de lo que proyectaba a comienzos del segundo semestre del año.

Si bien la recaudación de septiembre no fue tan alentadora, desde junio viene siendo mejor de lo esperado. Pero sin lugar a dudas la clave pasa por la evolución del gasto, que no aumentó como en otros períodos preelectorales. Vale como ejemplo recordar que en las elecciones de 2007 en el segundo trimestre el gasto primario -preelectoral- crecía al 44,1% anual y pasó en el tercer trimestre al 51,4%; luego en las de 2009 de un ritmo anual del 28% se elevó al 33,4% en el trimestre posterior; en las de 2011 aumentó del 35% al 38,7%; y en las de 2013 pasó del 30,8% al 38,5%, según datos de M&S. Este año, desde junio el gasto primario viene aumentando mensualmente a razón del 38% anual. De modo que, a pesar de que el déficit está en niveles históricamente elevados, se ubica por debajo de las proyecciones privadas para lo que es la experiencia preelectoral. A esto se suma el cambio de estrategia de financiamiento del rojo fiscal, quizás por la necesidad imperiosa de no vulnerar los límites legales de asistencia del BCRA, pero lo cierto es que las crecientes colocaciones de deuda del Tesoro les sacaron presión al ente monetario. Este doble juego explica el reajuste (para abajo) en las estimaciones de emisión para lo que resta del año.

Pero la contracara de esto es otra herencia económica para el próximo Gobierno, subestimada por el mercado, que son las crecientes colocaciones de bonos del Tesoro que triplican los vencimientos de deuda en pesos del próximo año. De acuerdo con estimaciones del Estudio Broda y de M&S, los vencimientos de deuda en pesos para 2016 rondarán entre 100.000 y 115.000 millones de pesos (correspondiendo aproximadamente más del 70% a amortizaciones). Para tener una idea, los vencimientos de deuda pública en pesos para 2017 suman menos de $ 54.000 millones; en 2018, unos $ 36.500 millones y para 2019, menos de $ 29.000 millones.

En otro contexto macro y sobre todo monetario y cambiario, los vencimientos de deuda en pesos no inquietarían a los analistas ni a los hacedores de la política económica, porque disponen precisamente de la máquina de emisión de pesos. De ahí que el mercado ponga sólo el foco en los vencimientos de deuda en moneda extranjera porque deben cancelarse con divisas (vía reservas, o bien con colocación de deuda en los mercados de capitales, lo que no se vislumbra nada sencillo por diversos motivos). Pero el volumen que alcanzan los vencimientos en pesos en 2016 bajo un marco ya de gran expansión monetaria donde la demanda de dinero dio señales de agotamiento (junto con un stock de 300.000 millones de Lebac), con alta inflación, e incertidumbre cambiaria será otro dolor de cabeza para el próximo equipo económico fundamentalmente por las expectativas inflacionarias y devaluatorias.

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