27 de enero 2010 - 00:00

Bicameral, enojada con Redrado, apura “consejo” con obvio final

Amado Boudou corrió ayer al Senado a informar ante la Bicameral. Lo citaron al mediodía junto a Miguel Pesce, nuevo presidente del BCRA, y al procurador Osvaldo Guglielmino.
Amado Boudou corrió ayer al Senado a informar ante la Bicameral. Lo citaron al mediodía junto a Miguel Pesce, nuevo presidente del BCRA, y al procurador Osvaldo Guglielmino.
Las declaraciones de Amado Boudou, Miguel Pesce, Osvaldo Guglielmino y una carta de Martín Redrado que hasta irritó a los diputados de la Bicameral (el oficialista Gustavo Marconato y el opositor Alfonso Prat Gay) y al propio Julio Cobos. Todo sucedió ayer por la tarde durante el primer día de sesión de la comisión que debe aconsejar a Cristina de Kirchner sobre la remoción de Martín Redrado del Banco Central. Fue un ritmo mucho mas rápido que el esperado confirmando, ya hacia la noche, que las deliberaciones no serán tan largas como presagiaba la oposición al punto que podrían terminar hoy para pasar inmediatamente a analizar el o los «consejos» finales.

Tras algunos chispazos dentro del triunvirato durante la mañana (ver nota aparte) la reunión pasó luego por carriles más tranquilos. Hasta el kirchnerismo terminó elogiando la solidez de los datos y análisis que Prat Gay había llevado a la comisión para estudiar el caso Redrado. Sin ninguna duda la nota que envió el desplazado presidente del Central al Congreso condicionando su declaración hoy ante la comisión a que Cristina de Kirchner derogara el DNU 18/2010 con el que lo removió y consideró «una parodia» a ese trámite legislativo. (ver nota aparte).

Contemplativo

Fue el dato que cambió el humor general entre los tres integrantes. Hasta Prat Gay, el más contemplativo con el ex funcionario, quizás porque al haber ocupado ese cargo conoce los peligros que involucra, se mostraba claramente furioso.

Y generó una de las primeras definiciones que tomó la Bicameral siempre en privado y guardando con recelo el contenido de las deliberaciones: concurra o no Redrado hoy a la comisión (está citado para las 17) y aunque presente su renuncia formal como presidente del Central, la Bicameral emitirá el consejo no vinculante para que Cristina de Kirchner cumpla luego con el trámite legal de emitir un decreto simple que cierre la traumática cronología de su remoción.

La definición no es menor. El consejo que emitirá la Bicameral podría haberle servido a Redrado en el caso de oponerse a la decisión presidencial al solo efecto de cimentar su defensa futura en las causa penal que le inició el Gobierno. Pero le jugaría en contra si una mayoría de los tres integrantes aconseja la remoción. Ése es hoy el mayor efecto legal que tiene la intervención del Congreso, más allá de cumplir también con la instancia de defensa que tendría Redrado si se presentara.

Cobran sentido entonces los corrillos de ayer del kirchnerismo alertando una posible renuncia del funcionario, un paso que se creyó motivado en la certeza del ex jefe del Central de que no le irá bien en el resultado final de la Bicameral. De ahí que entre la irritación que produjo la carta que les envió, más la presión de las versiones oficiales decidieran seguir adelante pase lo que pase.

No es tema menor

Para Cobos, especialmente, no es un tema menor. Al vicepresidente no le será cómodo ninguno de los dos resultados posibles: si vota a favor de la remoción aparecerá acordando con sus adversarios del kirchnerismo, pero si lo hace en contra recibirá una nueva andanada de denuncias del matrimonio presidencial sobre sus supuestas intenciones desestabilizadoras, un tema que ya lo tiene cansado.

Ayer, los integrantes de la Bicameral, intentaron guardar un silencio absoluto sobre lo escuchado durante las exposiciones de Boudou, Pesce y Guglielmino, a quienes convocaron de urgencia a partir del mediodía para comenzar a escuchar sus argumentos sobre el comportamiento de Redrado en el BCRA. Sólo Prat Gay, a la salida, dejó entrever la bronca que reinaba: «La ausencia de Redrado seguramente puede dañar a Redrado. Nosotros estamos siguiendo los pasos necesarios. El único damnificado por no venir a compartir su situación es Redrado», dijo.

Las deliberaciones de la tarde comenzaron con un informe de Boudou sobre la creación del Fondo del Bicentenario y las respuestas que el ministerio obtuvo de Redrado en ese trámite.

A la salida, Boudou no habló de sus explicaciones, pero sí atacó al presidente desplazado: «Parece un mensaje mafioso. Esos mensajes uno no está acostumbrado a verlos en los medios. ¿Amigos de qué poder? Lo tragicómico del tema es que quien lleva adelante esta amenaza es un funcionario que tendría que haber denunciado cualquier tema que no hubiera sido legal», dijo a la salida.

Lo siguió Pesce que, por cuestiones personales, no pudo terminar su disertación. La comisión esperó el regreso del nuevo presidente del Central hasta última hora, pero el cansancio pudo más y Pesce deberá continuar hoy explicando su visión del «incumplimiento de los deberes de funcionario público» que el Gobierno le achaca a Redrado. Y cerró la ronda Guglielmino. El procurador general fue aún más reservado y salió escapando del Congreso por una puerta lateral.

Hoy la definición se dará a las 17, hora a la que fue citado Redrado. Si para ese momento no se presenta, no habrá que recurrir a un oráculo para conocer el resultado.

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