13 de octubre 2015 - 00:00

Bill Gates es crítico de su postura

 stocolmo - Angus Deaton entrevé un mundo mejor gracias a los avances de la salud pública y propone acelerar el desarrollo con una propuesta iconoclasta: reducir la ayuda internacional. El académico formuló esa idea en su libro de referencia, "La gran evasión: salud, riqueza y orígenes de la desigualdad", publicado en 2013.

Deaton describe en esa obra los avances de la Humanidad desde el siglo XVIII y piensa que hay que disociar esta mejoría de la acumulación de riquezas y del aumento generalizado del nivel de actividad económica, que es el objetivo de la ayuda. Este enfoque no cuantitativo lo llevó a integrar la "Comisión Stiglitz", formada en 2008 a instancias del entonces presidente francés Nicolas Sarkozy, para definir parámetros de progreso diferentes del PBI.

Uno de sus críticos más virulentos es Bill Gates, el fundador de Microsoft, que creó una fundación de ayuda al desarrollo, para quien los argumentos de Deaton contra este tipo de ayuda son "débiles", e incluso "extraños".

En su blog rescató que "La gran evasión" es un excelente libro de economía y califica de muy buenos los seis primeros capítulos. Sin embargo asegura que el séptimo, que es en el que Deaton hace una crítica a la ayuda internacional a los países en desarrollo, está errado. "Luego de examinar la historia del PBI en países que reciben ayuda, él concluye que ésta no causa crecimiento. De hecho, formula incluso una advertencia sobre este tema: que lo mejor que podemos hacer es frenar la ayuda", repasa Gates.

"Deaton hace otro error común entre los críticos de las ayudas internacionales: habla de ésta como si fuera una cosa homogénea. Juzga el dinero que sirve para comprar vacuna en el mismo estándar que el que se pueda utilizar para comprar equipos militares", agregó en su blog.

Charles Kenny, experto del Center for Global Development, un espacio de estudios de Washington, formula críticas similares: "Hay pruebas de que incluso en países mal gobernados y dependientes de la ayuda, ésta puede contribuir a veces a construir sistemas de salud básicos".

"Deaton mete todo en el mismo saco", abunda Duncan Green, consejero de la ONG Oxfam.

Interrogado una vez sobre este polémico asunto por otro economista, el flamante premio Nobel respondió con datos. Por ejemplo, en África Oriental a largo plazo, según él, "incluso si hubo muy poco crecimiento económico, tuvimos grandes progresos en la salud".

"La gente me pregunta a veces, cuando he hablado del libro: si le diera 5.000 millones de dólares para ayudar a los pobres del mundo, ¿los quemaría? Y les digo que no. Lanzaría un nuevo instituto nacional de la salud para que se centrara en enfermedades como la tuberculosis, el paludismo, etc.", explicó.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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