26 de noviembre 2010 - 00:00

Blanqueó Sanz su candidatura y disparó interna

Como siempre, Ernesto Sanz fue uno de los artífices de la estrategia del radicalismo, cuestionada, en el recinto en la última sesión. En la foto, discutiendo con Liliana Negre de Alonso.
Como siempre, Ernesto Sanz fue uno de los artífices de la estrategia del radicalismo, cuestionada, en el recinto en la última sesión. En la foto, discutiendo con Liliana Negre de Alonso.
La interna de la UCR por las candidaturas presidenciales quedó abierta desde ayer como nunca hasta ahora. Ante la insistencia del mendocino Ernesto Sanz de juguetear con un lanzamiento de sus pretensiones presidenciales, el cobismo y Ricardo Alfonsín salieron a cruzarlo sin demasiados reparos. La puja pone en una difícil situación a la mesa de conducción del Comité Nacional de la UCR en el que Sanz operaba como árbitro entre los dos grupos.

El capítulo de ayer de esta pelea comenzó, como suele suceder, con declaraciones de Sanz que hacen temblar a Julio Cobos y a Alfonsín, ya con problemas en la marcha de sus campañas.

«Me puse el short de baño y estoy en la orilla de la pileta. Hoy no tiene agua la pileta. Si el día de mañana tiene agua, veremos», dijo Sanz por radios, bien a tono con el verano que se acerca.

No se contentó con eso y apeló a la antigua fórmula de todo político en la previa de un lanzamiento: «Me pasé seis meses diciendo que no y entonces algunos amigos míos bajaron los brazos al no sentirse contenidos por otras expresiones del partido». Con eso explicó que algunos radicales se lo piden, como suele decirse en este metier, que hay, como ya se sabe, una buena parte del partido que no está conforme con las candidaturas de Alfonsín y de Cobos, y que, de no ir él a la elección, algunos dirigentes no estarán motivados.

Más definiciones, imposible. Terminó poniendo paños fríos: «De ahí a que esto se resuelva habrá que ver el año que viene, que es el momento en que se van a definir las candidaturas».

No pasó demasiado tiempo para que el cobismo, haciendo gala también de lo intensa que puede ser la interna mendocina (siempre elegante y brutal al mismo tiempo), saliera a contestarle.

La encargada fue Laura Montero, que arrancó con una queja: «Él era la persona que tenía que liderar la estrategia de construcción partidaria. Le pido una autocrítica; había un trabajo importante y era un año de reunificación programática. Hay que abocarse a esa tarea», le reclamó.

Pero después pasó a la artillería pesada para esmerilar la candidatura del presidente de la UCR: «Yo no puedo evaluar la capacidad de Sanz en sus aspiraciones a candidato; cada uno tiene que saber evaluar su capacidad a nivel de las potencialidades y si está a las alturas de las circunstancias para presentarse», dijo.

El cobismo del Senado, de paso, mostró ayer su primer avance como un bloque independiente del radical. Sin estridencias, emitió un comunicado cuestionando las contradicciones del Gobierno al haber demonizado al FMI y ahora convocarlo para elaborar un índice de precios nacional, además de alertar sobre el costo que tuvieron las decisiones financieras que el kirchnerismo tomó en el pasado. Ese documento, elaborado por Montero, lleva la firma de los senadores Eugenio Nito Artaza, Oscar Castillo, Ramón Mestre, Blanca Monllau, Montero, Emilio Rached, José María Roldán y Pablo Verani. Es decir, el subloque cobista, sin participación de ninguno de los senadores que sostienen a Gerardo Morales en la bancada radical.

Por si eso fuera poco para Sanz, el propio Alfonsín también le disparó: «No me sorprendió; él sabrá lo que tiene que hacer; me parece bien, todos pueden participar. Pero a mí no me interesa, porque creo que no le interesa a la gente. No estoy preocupado por la interna, quiero ganar la general», dijo en un acto en Vicente López. Increíble, cuando hace tres meses el mendocino había llegado a participar en su lanzamiento.

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