29 de abril 2010 - 00:00

Blooper de Brown estilo Ibarra

El primer ministro británico, Gordon Brown, dialoga con la (ahora ex) votante laborista Gillian Duffy, de 65 años. El primer ministro ya portaba un micrófono de la cadena Sky News, el mismo que le jugaría una mala pasada minutos más tarde, cuando deslizó ante colaboradores la impresión que le había causado la mujer.
El primer ministro británico, Gordon Brown, dialoga con la (ahora ex) votante laborista Gillian Duffy, de 65 años. El primer ministro ya portaba un micrófono de la cadena Sky News, el mismo que le jugaría una mala pasada minutos más tarde, cuando deslizó ante colaboradores la impresión que le había causado la mujer.
Londres - Un micrófono abierto grabó ayer al primer ministro británico, Gordon Brown, cuando calificaba de «intolerante» a una votante y de «desastre» la conversación que había tenido con ella, en un incidente que podría tener un alto costo político para el líder del Partido Laborista de cara a las elecciones del 6 de mayo.

Brown conversó con Gillian Duffy, una viuda de 65 años, tras un acto electoral en la localidad de Rochdale, cerca de Manchester. Cuando entró en su automóvil para abandonar el lugar, el líder laborista comentó despectivamente el encuentro con un asesor, sin tener en cuenta que llevaba en la camisa un micrófono de la televisión que grababa sus palabras.

«Fue un desastre», se escucha decir al premier. «Jamás debieron haberme reunido con esta mujer. ¿De quién fue la idea? Es ridículo», añade. Cuando el asesor le pregunta qué le molestó, Brown responde: «Todo. Era simplemente una de estas intolerantes que dicen que están con los laboristas». Duffy había preguntado a Brown durante la charla cuestiones sobre inmigración, impuestos y la deuda pública.

Al enterarse de lo ocurrido, y ante el temor de que el registro perjudicara sus chances -como le ocurrió al ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra- el mandatario se apresuró a pedir perdón por haber dicho «algo ofensivo» y se dirigió personalmente a la casa de la viuda para calmar los ánimos.

Los analistas, sin embargo, señalaron que éste es el «peor daño posible» que podría sufrir el primer ministro, que lleva tiempo intentando revertir ante la opinión pública su imagen de líder poco carismático.

Para Nick Robinson, periodista jefe de la cadena BBC, lo ocurrido representa una verdadera catástrofe para el jefe y candidato del Partido Laborista.

La propia Duffy se declaró «muy indignada» al escuchar los comentarios de Brown y aseguró que, si bien siempre votó a los laboristas, ya no lo hará más. «Estoy enojada. Es una persona educada, ¿por qué utiliza semejantes expresiones?», criticó.

«Así pasa con las elecciones: revelan el verdadero carácter de las personas», aprovechó para criticar el vocero de Finanzas de los «tories», George Osborne.

Las encuestas pronostican hasta ahora que es improbable que un partido obtenga una mayoría clara tras las elecciones, aunque un sondeo conocido ayer, del diario The Times, marcó un despegue de los «tories».

A su turno, el jefe de los liberaldemócratas, Nick Clegg, afirmó que los políticos «deberían responder las preguntas de la mejor manera posible». Brown «fue grabado mientras decía lo que decía y tendrá que responder por ello», sentenció.

Agencias DPA, AFP y ANSA

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