Las negociaciones no están terminadas, hasta que están terminadas. Una frase tan vieja y obvia como cierta. Hasta que las partes no ponen la rúbrica en el acuerdo hecho papel, las reuniones y pormenores se multiplican. Alfio Basile será el técnico de Boca, pero todavía no se selló el acuerdo. Diferencias de dinero (ver aparte) entre lo ofrecido y lo pretendido hacen que se dilate el regreso de «Coco» a la Ribera.
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Mientras Norberto Recasens, representante del entrenador, y la mesa chica de Boca (presidente Amor Ameal, mánager Carlos Bianchi, el secretario del club, Rómulo Zemborain y el tesorero, Daniel Angelici), paralelamente entre dos palabras autorizadas empezaron a delinear el Boca del futuro. Bianchi y Basile se sentaron con papel y lápiz y comenzaron a armar el rompecabezas que termine conformando al equipo con el que pretenden ganar la Libertadores 2010. Casi es una obsesión.
A pesar de las críticas, tanto el mánager como el técnico confían en Roberto Abbondanzieri. El arquero no tuvo actuaciones deslumbrantes, pero en Boca saben que tiene espaldas para bancarse lo que venga y la imagen del «Pato» está ligada a las vueltas olímpicas de Bianchi y Basile.
En la defensa, la ida de Ibarra parece un hecho. El nombre para reemplazarlo que da vueltas en la cabeza de Basile es el de Iván Pillud; 23 años, santafesino, surgido de Tiro Federal y de buen campeonato en Newell's Old Boys. Al final de la actual temporada termina su vínculo en el Parque Independencia y las posibilidades de que llegue a Boca son altas. En el club confían mucho en Juan Forlín. Su proyección y sus últimas convocatorias a la Selección argentina lo ubican como una joya surgida de las inferiores. Será titular en su puesto natural: marcador central. El futuro DT sueña que la zaga la complete una debilidad futbolística: el «Cata» Daniel Díaz. Hoy en Getafe, ganó todo con «Coco» (al que también lo dirigió en Colón) y se fue después de la Copa ganada en 2007 con Russo. Se calcula que el defensor se verá seducido por el proyecto. En el lateral izquierdo habrá un regreso: si no es Clemente Rodríguez (hoy en el Spartak de Moscú) será Fabián Monzón, quien estaba a préstamo en el descendido Betis español. La voz de Bianchi y de los capos del plantel votan por Clemente.
En el medio, Battaglia sigue; a pesar de los rumores, el volante central se queda. Ante la ida de Vargas, Boca debe buscar un volante derecho y se pensó en Álvaro Fernández, uruguayo de Nacional de Montevideo, 23 años. A la izquierda, sueñan y ya comenzaron a negociar por Federico Insúa. Propiedad de América de México, participaría de la negociación el paraguayo Julio César Cáceres, a pesar de que los mexicanos quisieron a Rodrigo Palacio por lo cual hubo una negativa rotunda de Boca.
El enganche es y será Juan Román Riquelme. Por Rodrigo Palacio se espera una oferta que tiente y se presume que su ida es un hecho. Buscarán un punta, con características parecidas. Que vaya por afuera, que tenga gol y que pueda asistir a Palermo. ¿El nombre?, Juan Cuevas, de Gimnasia y Esgrima La Plata. Tiene 7 goles (en el actual torneo 4) en primera en 70 partidos. Para hacer goles, Boca «consiguió» el mejor refuerzo al que puede aspirar: Martín Palermo. El 9 pondrá la firma por un año más, y con Riquelme, Battaglia y Abbondanzieri serán los estandartes del Boca 2009/10.
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