15 de enero 2010 - 00:00

Botnia: otra comisión negociadora con Uruguay

El presidente electo de Uruguay, José Mujica, ayer con Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno. Conversaron  sobre temas comunes, pero sin solución para el conflicto por Botnia.
El presidente electo de Uruguay, José Mujica, ayer con Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno. Conversaron sobre temas comunes, pero sin solución para el conflicto por Botnia.
Cristina de Kirchner y su par electo de Uruguay, José «Pepe» Mujica, tras la reunión que mantuvieron ayer en la Casa de Gobierno, acordaron formar una comisión negociadora entre ambos países para avanzar en temas de energía, de las aguas del río Uruguay y el Mercosur, pero nada más por ahora sobre el bloqueo al puente internacional por las protestas contra Botnia. En ese sentido el acuerdo llegó a esperar que se expida la corte de La Haya, que debería hacerlo antes de mediados de año.

Mujica aseguró que se formalizó una agenda común de «puntos importantes» y explicó que en cuanto al «problema del Río Uruguay no tenemos la solución en la mano, sino que hay que luchar palmo a palmo para mejorar en todo lo posible la relación entre ambos países».

Al salir del encuentro que se prolongó cerca de una hora, el presidente electo del Uruguay habló también de la hermandad con la Argentina. Dijo que en el país hay 300 mil uruguayos y «pasamos inadvertidos... debe ser el único país en el que no nos sentimos extranjeros».

«Somos como el loro: nunca nos olvidamos dónde comemos»
, dijo Mujica en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada, donde se realizó la reunión de la que también participó la senadora Lucía Topolansky, esposa de Mujica. Mujica habló además del apoyo argentino para la interconexión eléctrica de Uruguay con Brasil y el gas y en este sentido dijo que «no pretendemos tocar el cielo con las manos de la mañana a la noche pero sí ir avanzando con el mayor espíritu creativo posible», en la agenda bilateral.

«Las aguas del río Uruguay serán seguramente uno de las preocupaciones que tendremos por delante: el fosforado, algunos pesticidas. Seguro que las aguas son un problema pero si los hombres no somos capaces de fabricar un papel sin dañar el ambiente la discusión es otra», dijo finalmente el uruguayo.

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