23 de marzo 2010 - 00:36

Boudou: "Aspiramos a un mínimo del 60% de aceptación del canje"

• Descartó que «haya urgencia fiscal».
• Apuntan a marcar tasa de un dígito para financiamiento

Amado Boudou, al momento de participar en la cumbre de gobernadores del BID. El canje de la deuda, ansiada meta de su gestión, cerca de concretarse.
Amado Boudou, al momento de participar en la cumbre de gobernadores del BID. El canje de la deuda, ansiada meta de su gestión, cerca de concretarse.
Cancún, México - «No estamos buscando financiamiento para el sector público. No tenemos una urgencia fiscal, pero sería bueno una primera emisión para mostrar la baja en la tasa de interés». Con esas palabras, el ministro de Economía, Amado Boudou, terminó ayer su conferencia de prensa que dio junto al viceministro, Roberto Feletti, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. Minutos antes expuso ante los gobernadores de la Asamblea del BID.

Luego de haber anunciado el domingo que la SEC aceptó el viernes la propuesta del canje, Boudou se mostró confiado ayer en la posibilidad de que la Argentina consiga financiamiento a tasas menores que el 10%. «El viernes, con el rally de los bonos, algunos ya están en tasas de un dígito», aunque buscó tomar distancia de la idea de que el Gobierno necesite conseguir fondos: «Es importante para marcar una tasa para el sector privado».

Según trascendió, para llegar a lo que consideran que sería una buena operación de canje, con una aceptación del 60%, buscarán focalizar en los inversores minoristas, razón por la cual tanto Lorenzino como el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino, harán rondas con inversores en Europa, donde están la mayoría de estos inversores.

Hasta que no estén completados los trámites de la oferta en los distintos entes reguladores (como la SEC, que ya aprobó el viernes pasado la propuesta del canje, ahora es el turno de Luxemburgo, Italia y Japón), Economía no puede dar detalles de cuál será la propuesta para los inversores. Se sabe que serán los mismos bonos que en 2005, que la quita no puede ser menor que el 65% de esa oportunidad y que los bonistas se harán cargo de las comisiones de la operación, a diferencia de lo logrado por Roberto Lavagna.

Luego de que Boudou disertara ante los otros gobernadores del BID, Feletti se mostró disconforme con el consenso alcanzado en esta ciudad acerca de la ampliación de capital, en u$s 70.000 millones (ver pág. 5). «Si bien es importante, en la perspectiva de mediano plazo resulta insuficiente el refuerzo de fondos», indicó. Además, frente a la posibilidad de que el BID imponga condicionalidades para otorgar préstamos, tal como lo hace el FMI, señaló: «El banco nunca hizo seguimiento macro. Sólo analiza determinadas cuestiones de sustentabilidad más generales. Solicitamos que este punto no se modifique. No parece razonable este planteo ya que el BID no tuvo quebrantos ni impagos».

A continuación, las principales declaraciones de Boudou de ayer:

  • La aprobación por parte de la SEC de la propuesta del canje de la deuda no es un hecho aislado. Tiene que ver con una operación que comenzó en 2005.

  • Nuestro país tuvo una serie de políticas erróneas, como el megacanje, el blindaje, los créditos stand-by con condicionalidades del FMI. El canje termina con un problema que se arrastra desde el Gobierno de Alberto Rodríguez Saá, que declaró de manera unilateral el default, que fue aplaudido por el Congreso.

  • Cuando nos tocó negociar la deuda, buscamos que fuera buena para los acreedores pero también para la gente de la Argentina.

  • La oposición alertaba de la posibilidad de embargos, pero eso era cosmética pura. Había que resolver el problema de fondo y, en ese sentido, evitar que haya juicios. Queremos resolver esta cuestión en profundidad.

  • Nos vamos con un sabor amargo de Cancún porque si bien se incrementó el capital del BID, este aumento no es de la dimensión que pretendíamos. Pero como somos peronistas, entre lo posible y lo mejor, votamos por lo posible. La Argentina está a favor de un BID más grande y mejor.

  • No quiero que pase desapercibido que la Argentina pagó toda su deuda con el FMI para evitar las condicionalidades que estaban cargadas de ideología.

  • La ventaja del canje actual es que ya hubo una operación anterior, que significó una quita del 65% que vamos a respetar y mejorar para el Estado. Ésta fija un techo en la negociación. Aspiramos a un mínimo de aceptación del 60% y eso ya lo tenemos asegurado por parte de los inversores. El canje va a ser un buen negocio para la Argentina y una buena solución para los acreedores.

  • Nos hemos reunido con los grandes inversores institucionales y hay un muy buen clima con la Argentina, con los números económicos del país, así que creo que ese piso está asegurado y queremos que sea lo más amplio posible.

  • El canje de deuda le dará a la economía del país más estabilidad, más posibilidad de crecimiento, y van a bajar las tasas; eso nos permitirá mantener un dólar competitivo y sin sobresaltos.

    *Enviada Especial
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