- ámbito
- Edición Impresa
Boudou defendió la política previsional
El ministro Amado Boudou participó ayer de la asunción del nuevo subprocurador del Tesoro, Horacio Diez, quien antes se desempeñaba como subsecretario Legal del Palacio de Hacienda.
Cargados con planillas de datos, Boudou tratará de demostrar la inviabilidad del proyecto de elevar los haberes de los jubilados al 82% móvil del salario mínimo. Para el titular del Palacio de Hacienda lo que busca la oposición es montar un circo cuyo único propósito es «ganar la tapa de un diario». En este sentido, la estrategia oficial es demostrar que ningún legislador avanzó seriamente en demostrar con qué recursos se puede garantizar en el tiempo el cumplimiento efectivo de esta medida.
En este punto, el Gobierno cuenta con el apoyo de casi todas las consultoras económicas (a las cuales muchas veces criticó), que sostienen que esta iniciativa desfinanciaría al sistema previsional de la ANSES.
Puertas adentro de la Casa Rosada están preocupados por que esta iniciativa prospere. La presidente Cristina de Kirchner ya anticipó a su entorno más íntimo que no le gustaría tener que «pagar el costo político» de tener que vetar el proyecto, y en este sentido ordenó a sus colaboradores que redoblen los esfuerzos para dar a conocer a la población «el engaño que sería votar un 82% que no se podrá cumplir».
Con esta postura, ayer el ministro de Economía volvió a reclamarle a la oposición que «no hay que jugar con el tema de los jubilaciones» y reforzó la crítica al resaltar que hay que insistir en la necesidad de «trabajar con los hechos». Recordó que durante el Gobierno de los Kirchner se ha mejorado la situación de los jubilados, y apelando a un ejercicio de imaginación propuso: «Imagínense cómo estarían los jubilados si hubieran habido 30 años de gobierno como el que tenemos de 2003 hasta la fecha». «Sería muy diferente», respondió.
Tanto Boudou como Bossio hoy ante la comisión se ocuparán de recordar qué mal estuvieron los jubilados desde la década de 1980 hasta que llegó el Gobierno de Néstor Kirchner.
Lejos de ese razonamiento, los radicales presionarán para que después de la visita del ministro, Presupuesto y Hacienda emita el dictamen del proyecto que ya tiene el visto bueno de la Comisión de Trabajo y Previsión. Así, quedará listo para bajar en una semana al recinto, donde el tema ya está habilitado para el debate después de que la oposición aprobara una preferencia en la última sesión.
Los cálculos opositores coinciden en que para financiar el proyecto del 82% móvil sólo harían falta $ 31.000 millones por año. En tanto, los partidos de centroizquierda proponen la restitución de los aportes patronales para las grandes empresas, aquellas que facturen más de 10 millones de pesos por año y tengan más de 40 empleados, al nivel que tenían en 1993. Esa medida, según estima Claudio Lozano (Proyecto Sur), se traduciría en un incremento de $ 16.800 millones en la recaudación impositiva. Según datos de la ANSES, todo el gasto proyectado para este año alcanza los $ 135.857 millones, pero esto incluye toda la inversión en seguridad social, como por ejemplo el pago de la asignación universal por hijo.

