Nueva Orleans - La empresa británica British Petroleum (BP) recibió ayer el permiso necesario para realizar un crucial ensayo con un nuevo embudo con el que busca poner fin a la fuga de crudo en el Golfo de México. «En este momento, emitiremos una orden a BP para que proceda con la prueba para verificar la integridad del pozo», dijo Thad Allen, supervisor del Gobierno estadounidense para las tareas de contención de la fuga. «Este ensayo se realizará por un máximo de 48 horas, momento en el que evaluaremos dónde estamos y los pasos a seguir», agregó.
La prueba, prevista para el martes, fue demorada para los próximos días con la intención de despejar riesgos. «La demora se dio para asegurarnos de que tomábamos los debidos recaudos y para estar seguros de que no causábamos daños irreversibles al pozo», indicó Allen. La decisión de retrasar la prueba se tomó luego de una reunión con el secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, un Premio Nobel de Física y otros expertos de alto nivel.
Agencia AFP
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