Brasilia - El Gobierno brasileño redujo ayer un impuesto que cobraba a empresas y bancos cuando tomaban créditos en el exterior, lo que en la práctica podría estimular un mayor acceso a financiamiento, en un contexto de débil crecimiento económico. Este Impuesto a las Operaciones Financieras (IOF) fue instaurado a fines de 2012 para contener el elevado ingreso de capitales desde el exterior, que inyectaba dólares al mercado y apreciaba al real.
"Estamos eliminando el último IOF que fue colocado en aquella ocasión. Esta medida va a favorecer la toma de créditos en el exterior", dijo a la prensa el ministro de Hacienda, Guido Mantega. Con esta medida se reduce a 180 días (antes era de 360) el plazo mínimo de toma de préstamos externos que serán beneficiados con impuesto cero, pero se mantiene el impuesto del 6% para operaciones inferiores a un plazo de 6 meses.
Agencia AFP
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