8 de enero 2009 - 00:00

Brasil: fuerte ajuste en automotrices

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Las fábricas de automóviles en Brasil prevén aplicar medidas de flexibilización laboral, como la reducción de la jornada de trabajo, para enfrentar la caída de producción que se viene registrando en los últimos meses por la crisis financiera mundial.
«Volkswagen estudia reducir la semana de trabajo en su planta de la provincia de Paraná, mientras que Renault suspendió mil contratos de trabajo en su fábrica de esa provincia brasileña», según informó ayer el diario O Estado de Sao Paulo.
En tanto, los operarios de Renault permanecerán en sus casas por cinco meses, durante los cuales sus salarios serán pagados en parte por la empresa y en parte por el seguro de desempleo que otorga el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Renault informó también que la medida reducirá la producción de automóviles a la mitad, de 620 para 310 unidades por día.
A su vez, PSA Peugeot Citroën optó por dar licencia remunerada a 700 trabajadores hasta marzo próximo, y General Motors envió a vacaciones colectivas a 500 personas.
Según datos de la Asociación Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), en noviembre pasado la producción del sector fue de 194.900 vehículos, un 34,4 por ciento menor que la de octubre.
La entidad espera que el resultado de producción de diciembre, que saldrá en los próximos días, sea aún menor. En tanto, el Gobierno alemán evalúa la creación de un fondo de rescate para empresas atribuladas por la crisis siguiendo el modelo del ya existente para los bancos, trascendió ayer de círculos gubernamentales en Berlín. Tanto la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel como su socio de Gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD), estudian poner a disposición garantías estatales a través de bancos como el de crédito y reconstrucción KfW.
Aún no se ha determinado la magnitud que podría tener el fondo y si sería parte del segundo paquete de estímulo económico que el Gobierno prevé aprobar la próxima semana con el fin de afrontar lo que se avizora como el mayor período de recesión económica en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Muchas grandes empresas, ante todo las automotrices, enfrentan cada vez mayores dificultades para conseguir créditos, por lo que Berlín busca soluciones para impulsar la concesión de nuevos préstamos.

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