18 de enero 2013 - 00:00

Brasil pone más paños fríos a la crisis por Chávez

San Pablo - El canciller brasileño, Antonio Patriota, expresó ayer la necesidad de ser «muy cuidadosos y respetuosos» con la soberanía de Venezuela ante la incertidumbre institucional que ha generado en ese país la ausencia del presidente Hugo Chávez.

Patriota dijo en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros que «compete a los venezolanos» y a las autoridades del país determinar mediante sus propios procedimientos «el camino a tomar» en un contexto en el que se desconoce la fecha de regreso del mandatario, quien permanece en Cuba convaleciente tras someterse a una nueva operación del cáncer que padece.

Ante la posibilidad de que se prolongue la recuperación de Chávez, quien viajó a Cuba hace más de un mes para ser intervenido por cuarta vez de su dolencia, Patriota evitó adoptar una posición «sobre una hipótesis que no se confirma en este momento» y añadió que espera su «pronto restablecimiento».

En la conferencia de prensa, el jefe de la diplomacia brasileña, quien rompió su silencio sobre la cuestión, recordó que la Asamblea Nacional (parlamento) de Venezuela autorizó el desplazamiento a Cuba de Chávez, quien fue reelegido el pasado octubre como presidente para un cuarto mandato hasta 2019.

Además, el Tribunal Supremo de Justicia del país aprobó el aplazamiento sin fecha de su ceremonia de investidura, que debía haberse celebrado el pasado día 10, según la Constitución.

Patriota añadió que no se ha producido «ningún cuestionamiento» en el contexto internacional sobre esas decisiones de las instituciones venezolanas. Sin embargo, Canadá demandó el martes en la Organización de Estados Americanos el envío de una misión a Venezuela y el embajador de Panamá en esa organización, Guillermo Cochez, a título personal, consideró que el secretario general del cuerpo, José Miguel Insulza, se había precipitado al convalidar aquellas decisiones. Fue por esas decisiones que Cochez renunció ayer a su cargo.

La oposición venezolana ha afirmado, por su parte, que en Venezuela hay un sometimiento de los otros poderes al Ejecutivo, y que el Ejecutivo que comanda Maduro en ausencia de Chávez es ilegal.

Brasil, la mayor economía de América Latina con importante peso geopolítico en la región, sigue de cerca la situación en Venezuela. El lunes, funcionarios brasileños dijeron que el Gobierno de Dilma Rousseff instó a Caracas a realizar elecciones «lo antes posible» en caso de que muera Chávez, con el fin de garantizar una transición ordenada.

Asimismo, versiones de prensa dieron cuenta de una fuerte polémica entre la Cancillería y el asesor de política internacional de Rousseff, Marco Aurelio Garcia, a quien algunos diplomáticos le hicieron llegar su molestia por el apoyo dado a la salida constitucional en Venezuela.

Analistas destacaron, asimismo, la decisión de Brasilia de que ni la presidenta, ni el canciller y ni siquiera el embajador en Caracas acudieran el 10 de enero al acto masivo con el que el chavismo suplió la ausencia del mandatario reelecto en el día en que debía jurar.

Patriota también destacó que durante las elecciones presidenciales en Venezuela, en las que Chávez se proclamó vencedor por tercera vez, el país demostró ser una sociedad «democráticamente madura».

Patriota quiso transmitir su «confianza en que la situación, sea cual sea el desenlace, evolucione con base a la institucionalidad».

Ante la posibilidad de la salud de Chávez le impidiera volver a gobernar y fuera necesaria la celebración de nuevas elecciones, el canciller brasileño se limitó a decir que el propio mandatario mencionó ese escenario antes de embarcar hacia Cuba y señaló a su vicepresidente Maduro, como su sucesor.

Agencias EFE, Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero

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