Con respecto a la inflación, el mercado proyecta un 4,7%, en sintonía con el Banco Central, que ve espacio para mayor recorte de intereses.
San Pablo - La economía brasileña crecerá un 0,5% durante el 2017, según un sondeo entre economistas difundido ayer por el Banco Central, que mantiene sus proyecciones pese a la rebaja anunciada la semana pasada por el Fondo Monetario Internacional.
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La semana pasada, la entidad que dirige Christine Lagarde estimó que el país vecino crecerá apenas un 0,2% durante el 2017, es decir, 0,3 puntos porcentuales por debajo de lo que había previsto anteriormente. El organismo multilateral había anticipado en octubre pasado que Brasil avanzaría 0,5% en 2017, poniendo fin a dos años de recesión consecutivos.
Brasil cerró el 2015 con una contracción del 3,8%, su peor resultado en 25 años, y según cálculos de los especialistas, se redujo un 3,5% el pasado año, con lo que encadenó dos años de crecimiento negativo por primera vez desde la década de los 30. Por el lado de la inflación, el mercado prevé que Brasil cerrará 2017 con un aumento del 4,7%, una décima porcentual menos que lo proyectado la semana pasada, dentro del límite de tolerancia impuesto por el Banco Central.
Precisamente, el presidente del Banco Central, Ilan Goldfajn, sostuvo que el organismo no está preocupado por el nivel actual del tipo de cambio y ve espacio para que las autoridades sigan reduciendo la tasa de interés referencial, tras el agresivo recorte de este mes.
El real siguió fortaleciéndose la semana pasada hasta un máximo de casi tres meses, gracias a expectativas sobre la próxima decisión de la Fed y al ajuste de posiciones de empresas, aunque el mercado considera que el nivel es difícil de superar y prevé un cierto ajuste a la baja en el corto plazo. "(El nivel del tipo de cambio) no nos preocupa. Es uno flotante y creo que está bien. No lo veo mal", dijo el funcionario en declaraciones periodísticas, y añadió que el mercado ya tiene internalizadas las dos a tres alzas de tasas que se prevé realizaría este año la Reserva Federal.
Un tipo de cambio más fuerte en Brasil puede llevar a que el valor de los bienes importados disminuya y presione a la baja la inflación. Sin embargo, el sector industrial en el gigante de la región teme que un real muy alto pueda encarecer sus exportaciones y perjudicar la recuperación económica. "Pensamos que hay espacio para la baja de la tasa de interés en dirección a un nivel neutral, que es menor que la que tenemos hoy. Entonces sí sabemos cuál es la dirección y que hay espacio, pero exactamente cuál es el número, no lo sabemos", agregó Goldfajn.
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