José Luis Haile, el argentino de 67 años detenido en Río de Janeiro por un presunto episodio de racismo, vive desde hace dos años en Brasil y, según su propia actividad en redes sociales, trabaja como vendedor ambulante en la zona de playa. En sus publicaciones se presenta con un apodo particular: “El Puma de Janeiro”.
"El Puma de Janeiro": quién es el argentino detenido en Brasil en un nuevo caso de racismo
José Luis Haile vive desde hace dos años en Río de Janeiro y fue acusado de haber insultado a una joven brasileña en un supermercado de Copacabana. En sus redes sociales se muestra como vendedor ambulante en la playa y se presenta con ese apodo.
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José Luis Haile fue detenido en Brasil.
El caso salió a la luz luego de que fuera acusado de insultar a una joven brasileña durante una discusión en la fila de un supermercado de Copacabana. De acuerdo con la denuncia, el hombre le habría dicho “negra puta” a la mujer, una expresión que en la legislación brasileña encuadra dentro del delito de injuria racial. Tras el hecho, fue arrestado por agentes locales y quedó a disposición de la Justicia.
Según puede reconstruirse a partir de sus perfiles públicos, Haile comparte con frecuencia aspectos de su vida cotidiana en Río, donde publica imágenes vinculadas a su trabajo en la playa, especialmente en la venta de choclos y bebidas. También deja ver su identificación con Boca Juniors, referencias a su paso por La Plata y distintos mensajes en los que expresa su afinidad con la ciudad brasileña.
El “Puma de Janeiro” fue denunciado tras una discusión en un supermercado
El episodio ocurrió en un comercio ubicado en Copacabana, donde la víctima, una joven de 23 años que trabajaba para una aplicación de entregas, estaba haciendo compras cuando se produjo una demora en la atención de la caja. En ese contexto se habría originado la discusión con Haile. La secuencia fue presenciada por otro argentino, que alertó a una patrulla de la Guardia Municipal que se encontraba en la zona.
El hombre fue detenido y quedó imputado por injuria racial, una figura que en Brasil tiene un tratamiento más severo desde la reforma de la Ley 14.532, que la equiparó con el delito de racismo. Esa modificación prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.
El caso se suma a otro episodio reciente que involucró a una ciudadana argentina en Brasil. A comienzos de año, la abogada Agostina Páez también fue denunciada por expresiones y gestos racistas tras una discusión ocurrida a la salida de un bar, motivo por el cual pasó más de dos meses retenida en el país vecino.
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