La economía brasileña muestra señales de deterioro. El riesgo de ese país trepó hasta los 390 puntos básicos. Dejó de estar ya entre los países con el sello de "buen pagador" o "investment grade". Juega en la misma liga que la Argentina, aunque nuestro país aún está varios escalones por debajo en calificación de la deuda. El riesgo argentino retrocedió un 26%, hasta los 531 puntos. El mercado apuesta a mejoras económicas de la mano del nuevo Gobierno. Desde 2007 la diferencia entre los riesgos de Brasil y la Argentina no era tan baja. Lo ideal sería que ambos operasen en baja. Esto no es fútbol: por la relación comercial y financiera, conviene que el país vecino tenga una economía floreciente. (Pág. 5.)
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.