Brasil será el gran ganador si hay más sanciones

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Teherán - Brasil impulsará 1.000 millones de euros en exportaciones de alimentos a Irán durante los próximos cinco años para lograr que el comercio entre ambos países sea menos dependiente de bancos extranjeros, dijo ayer el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Lula se encuentra en Teherán para ayudar con una mediación en la disputa nuclear entre Irán y Occidente, dado que Brasil busca tener más influencia diplomática en el escenario mundial.

La mediación es posiblemente la última oportunidad de Irán para resolver el estancamiento y evitar una nueva ronda de sanciones de Naciones Unidas en su contra.

«No tiene sentido que el comercio entre compañías iraníes y brasileñas dependa del crédito y la buena voluntad de bancos extranjeros», dijo Lula en un discurso a comerciantes iraníes y brasileños.

Estados Unidos está presionando por una cuarta ronda de sanciones, que incluyen medidas que apuntan a bancos y transporte por la negativa iraní a suspender actividades ligadas al enriquecimiento de uranio que son vistas por Occidente como parte de un programa para desarrollar armamento atómico. Irán dice que su programa nuclear sólo persigue fines pacíficos.

Behrouz Alishiri, jefe de un organismo de Gobierno que promueve la inversión en el Estado islámico, dijo ayer que el comercio entre Irán y Brasil podría aumentar casi cinco veces a unos 10.000 millones de dólares, pero no entregó plazos.

Analistas dicen que compañías occidentales están cada vez más cautelosas ante la posibilidad de invertir en Irán debido a la disputa nuclear y que Teherán está cambiando su enfoque a países de Asia y otras partes del mundo para desarrollar yacimientos de gas y petróleo. También ha buscado reforzar sus lazos con América Latina.

El jefe de regulación energética de Brasil dijo en Teherán el sábado que ambos países podrían firmar un memorándum que abriría las puertas a firmas brasileñas para que participen en la modernización del sector petrolero iraní, que incluiría la privatización de refinerías. Alishiri sugirió que las compañías brasileñas podrían comprar acciones de firmas estatales iraníes que serán privatizadas y también participar en ofertas de bonos para ayudar a financiar proyectos en el sector energético.

«Alcanzar 10.000 millones de dólares en intercambios comerciales entre Irán y Brasil no es muy lejano», dijo Alishiri, citado por la emisora estatal IRIB.

«Irán tiene el mayor rendimiento de capital del mundo, en un rango de entre el 25 y el 85% para algunos proyectos. No tenemos límite para la inversión extranjera y acogemos la inversión de Brasil en Irán», señaló.

La radio estatal dijo que el comercio bilateral se había incrementado a más de 2.000 millones de dólares entre 2009 y 2010, desde 500 millones de dólares en 2005, y se prevé que alcance los 10.000 millones de dólares en los próximos cinco años.

Haroldo Lima, jefe del regulador de energía de Brasil, dijo que su país podría ayudar a Irán con equipos e ingeniería. A cambio, Irán podría proveer a Brasil con perforadores para asistirlo en la exploración de petróleo bajo el mar.

Agencia Reuters

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