22 de octubre 2012 - 00:00

Brillante regalo a los fans de The Beach Boys

Brillante regalo a los fans de The Beach Boys
«Thats why God Made the radio» The Beach Boys -Capitol 628242-

Después de tanto tiempo, un nuevo disco de estudio de los Beach Boys era algo impensable, y mucho menos uno que por momentos suene a los mejores tiempos de esta banda legendaria liderada por Brian Wilson. El disco empieza con un sutil prólogo instrumental y enseguida sigue el tema que le da título, «Thats why God Made the radio» es un hit en la veta mas clásica de los Beach Boys, y si uno no supiera que acaban de grabarlo podría pensar que se trata de algún tema inédito perdido durante las sesiones de alguno de sus discos más famosos de la década de 1960. Brian Wilson no sólo es un gran músico y compositor, sino también un gran productor que sabe exactamente cómo lograr el sonido que quiere para cada canción, y aquí demuestra todo lo que aprendió en medio siglo de carrera, con distintos matices más o menos clásicos para los siguientes temas de lo que seria el lado A de este álbum que también está editado en vinilo para que quien quiera pueda percibirlo como sólo otro longplay más del mítico grupo que acuñó obras maestras como «Pet Sounds» (nada menos que el disco favorito de Paul McCartney). Pero mientras los primeros seis temas del álbum están compuestos en una veta más ligera y energizante, la verdadera sorpresa viene después, con un final muchísimo más elaborado y reflexivo, con arreglos increíbles que recuerdan a lo más avanzado de la banda. Hay un gran tema con un ritmo cuasi calypso, «Beaches in mind», y dos temas finales que hacen que este nuevo disco esté entre lo mejor que hayan grabado los Beach Boys en mas de 30 años. «Pacific Coast Highway» viene a ser algo así como el «Good Vibrations» del disco, con una larga parte instrumental con arreglos de cuerdas asombrosos, y «Summer send» es una obra maestra moderna que va cerrando el álbum sutilmente. Este es un gran regalo de Wilson para los fans del grupo, que no deberían perdérselo.

Diego Curubeto

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