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Buenos intérpretes para cantarle a “La leyenda del amor”
“La leyenda del amor” es un atractivo espectáculo en el que los talentosos cantantes y actores Dalia Elnecavé y Diego Lichtensztein interpretan una variada lista de canciones y las sazonan con humor.
Dalia Elnecavé y Diego Lichtensztein, ya consolidados como rubro artístico, se basaron en la leyenda popular sobre los sentimientos, las virtudes y los defectos errantes, para terminar uniendo la locura con el amor. Ese relato se va intercalando a lo largo de todo el espectáculo. Aunque en realidad, es sólo una excusa para hilvanar una serie de canciones de muy diferentes estilos que hablan de algo tan viejo como el encuentro y el desencuentro erótico-romántico. Esa sencillez en la estructura, perfectamente apta para el formato café-concert y el talento de ambos protagonistas para la actuación y el canto son las mayores virtudes de esta "Leyenda..." que se está viendo los martes en La Biblioteca Café.
Lo que cantan es muy variado. Desde piezas conocidas del pop/rock vernáculo, como "Para no olvidar" de Calamaro, "Crimen" de Soda Stereo, "Seguir viviendo sin tu amor" de Spinetta, "Mi último blues" de Celeste Carballo, "Una cuestión de actitud" de Fito Páez, hasta el bolero de los hermanos Expósito, "Vete de mí. También hay varias composiciones de Chico Novarro y creaciones originales de Gastón Cerana, Javier Solís, Buika, Lucecita Benítez, María Elena Walsh o José Alfredo Jiménez, entre otros.
Desde lo instrumental, los respaldan dos buenos músicos, Federico Elías en la guitarra y Juan Tarsia en el piano. Elnecavé y Lichtensztein se van repartiendo los temas, cantando casi siempre solos aunque se animan con algunos dúos y con una especie de diálogo cantado en el momento del popurrí.
Aunque el amor es cosa seria, el humor lo atraviesa todo y logra hacer entretenida la propuesta. En medio de un nivel alto y parejo, vale la pena destacar el momento solista de Dalia Elnecavé para la disparatada "Yo estaba leyendo tranquila", una especie de milonguita a la antigua escrita por Cerana, que le permite desarrollar ampliamente sus dotes como actriz.


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