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Buitres: abogados pidieron esperar cambio de Gobierno
• FUE A GRIESA PARA QUE SE REINICIEN NEGOCIACIONES.
• EL JUEZ ACEPTÓ LA NUEVA SITUACIÓN, PERO RATIFICÓ A POLLACK.
Thomas Griesa organizó ayer una audiencia conciliadora. Antes, abogados de la Argentina pidieron tiempo por las elecciones locales.
Griesa, luego del diálogo con los abogados argentinos, no se refirió en ningún momento a las elecciones del domingo pasado, pero le recordó a Boccuzzi que había sido la Argentina la que no había aceptado reabrir las negociaciones este año luego de la fallida reunión de junio del año pasado; y dijo que asumía que "a esta altura en este largo litigio esa actitud se ha terminado". Dio así una venia a la posición que había adelantado el abogado de CGS&H, y deslizó que "la manera de resolver finalmente esta demanda debe darse a través de una negociación". Boccuzzi, que en ningún momento mencionó a ninguno de los dos candidatos a disputar el balotaje del 22 de noviembre, ni a sus posturas sobre el "juicio del siglo", aceptó con una inclinación en su cabeza y dio una mirada a su colega Cohen, que, curiosamente, fue menos violento que de costumbre contra el país. Lo único que preocupó al abogado contratado por Paul Singer es que Griesa le entregue a Bocuzzi la oferta de negociación que hacía 20 días le había entregado al juez y que consiste en el reconocimiento del 100% de la deuda, la aceptación de un pago en plazos y la garantía de las liquidaciones en las ganancias de YPF y los cumplimientos de la deuda performing del país. Cohen sólo polemizó cuando le pidió a Griesa que considere que incorporar a los "Me Too" era "un plus y no una desventaja" para llegar a un acuerdo, argumentando que lo que la Argentina necesitaba era una negociación amplia con todos los acreedores.
Originalmente, la audiencia de ayer se refería a si Griesa debe ordenarle a la Argentina pagar a los 530 acreedores que buscan 6.150 millones de dólares cuando el país pague a los bonos reestructurados. El abogado del fondo NML Capital, Robert Cohen, habló en nombre de los llamados bonistas "me too" para asegurar que "tienen el mismo tipo de bono y merecen el mismo trato" bajo la cláusula "pari passu" que obliga a la Argentina a pagar a los litigantes de forma simultánea si paga a los acreedores que sí aceptaron los canjes de deuda.
Boccuzzi contestó que sumar al 100% de los "me too" elevaría el monto total a unos 8.000 millones de dólares, lo cual, dijo, "complicaría aún más las cosas", y denunció que en realidad lo que buscan es tener el mismo poder que los fondos especulativos para "bloquear cualquier tipo de acuerdo". Cohen respondió que la Argentina sí tiene capacidad de hacer pagos porque "es un país que forma parte del G-20" que ha cerrado en el pasado acuerdos con otros de sus acreedores, y mencionó en concreto los pactos alcanzados con la petrolera española Repsol o con el Club de París.
El abogado de los llamados fondos buitre insistió en que lo que buscan los demandantes es obtener un "trato igualitario" y cuentan ya con una sentencia favorable de Griesa. "Si la Argentina paga a los (tenedores de bonos) reestructurados el 100%, el 75% o el 20% de la deuda, que pague lo mismo a los demás bonistas", añadió. Boccuzzi replicó que una propuesta así no ayudaría a resolver el problema porque si la Argentina no cumple lo pactado con los acreedores que sí aceptaron los canjes de deuda, entraría "en default", y reiteró que sumar otros 6.000 millones de dólares al caso "sólo complicaría aún más las cosas".
Griesa culminó la audiencia de una manera curiosamente conciliadora. Dijo que anunciará su decisión final sobre los "me too" "próximamente" (legalmente tiene 10 días hábiles) y les recordó a las partes que su tribunal no busca "coaccionar" a la Argentina para que pague, y recordó a Boccuzzi que la clave de este "largo litigio" es que el país debería cumplir con las "obligaciones contractuales" que contrajo al vender los bonos. Finalmente, reiteró que su tribunal no puede "ordenar" a las partes que se sienten a negociar. Su último mensaje fue claro: de retomarse las negociaciones, éstas serán comandadas por el Special Master Daniel Pollak, y que no aceptará ninguna presión de cambio.


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