17 de abril 2013 - 00:00

Buque polar sin combustible

La campaña antártica sufre un nuevo retraso porque el buque polar holandés Timca alquilado por el Ministerio de Defensa aún no cargó combustible tras una semana inactivo. La nave fondeó en la bahía de Ushuaia el 11 de abril pasado y permanece a la espera de que se dirima un entuerto de dinero. La demora se vincula con una pelea entre Defensa y el empresario Roberto Fasce, titular de Transport & Services, adjudicatario de la licitación, quien exige el pago de la factura del combustible que requiere el navío para reiniciar las operaciones. El director del Servicio Logístico para la Defensa, Carlos Lugones, amenazó con ejecutar la garantía si el adjudicatario Fasce no procede a concluir la carga de combustible al Timca y retomar el abastecimiento antártico. Dejar la logística antártica en manos privadas no parece haber sido una solución eficaz, mucho menos de ahorro de recursos. La fecha incierta de finalización de la reparación del rompehielos Irízar anticipa que el descalabro logístico volverá a repetirse en 2013-2014.

El abastecimiento de las bases debía realizarse en 35 días, hito que arrancaba en el momento de embarcar los pertrechos en el Timca subcontratado al grupo holandés Spliethoff por Fasce.

La nave cargó insumos en la Base Naval de Puerto Belgrano y comenzó la operación conteo regresivo- el 17 de febrero. Luego sucedieron una serie de inconvenientes técnicos en el helicóptero Kamov 32 que porta el Timca y que era el encargado de mover la carga hacia cada una de las bases.

Los desperfectos -uno de ellos grave: se tuvo que reemplazar una turbina- dejaron al combo alquilado Timca-Kamov sin operar durante 20 días. El parate en las operaciones reverdeció la errónea decisión de no haber desplegado a tiempo los helicópteros de origen ruso MI-17 E que adquirió la Fuerza Aérea. Defensa pagó en 2011 unos 15 millones de dólares por dos máquinas nuevas preparadas específicamente para operaciones antárticas, que yacen en hangares del conurbano bonaerense.

Excedente

La prolongación de la campaña más allá de los 35 días fijados en el pliego de condiciones llevó al Timca a consumir todo el combustible y se vio obligado a repostar en Ushuaia.

Defensa sostiene que el excedente ya alcanza a 20 días inoperativos, son responsabilidad del adjudicatario Fasce y no corresponde al Estado asumir el costo. El abastecimiento antártico no ha concluido: falta completar gasoil -vital para calefacción y funcionamiento- a las bases Vicecomodoro Marambio, General San Martín, Esperanza y Carlini (ex Teniente Jubany).

Se traspasó de lejos la barrera de los 35 días fijados en el pliego: hoy se cumplen 59. Las condiciones del contrato dicen que, excedido ese plazo, por cada nueva jornada de trabajo del buque y del helicóptero el Estado pagará un costo de u$s 69.000 y de u$s 22.215, respectivamente, hasta un máximo de diez días posteriores. Transcurrido ese nuevo límite que se estableció para absorber imprevistos, finaliza el contrato y el armador queda en libertad de fijar el costo operativo que resulte de su propia ecuación de mercado.

Una nueva pesadilla cayó desde Holanda, el grupo Spliethoff con base en Ámsterdam, propietario de la flota de seis naves similares al Timca que son operadas por la naviera holandesa Transfennica, estudia la posibilidad de retirar la nave si la cuestión antártica sigue sin fecha cierta de finalización. El Timca tiene cronograma fijo de operación en una ruta comercial que une Bilbao (España) con San Petersburgo (Federación Rusa).

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