25 de enero 2013 - 00:00

Buque Santísima Trinidad: cerca de descuido y lejos de sabotaje

Buque Santísima Trinidad: cerca de descuido y lejos de sabotaje
Un buque radiado está fuera de servicio. No tiene asignación presupuestaria; en consecuencia, si se hunde, no es por carencia de recursos. La certeza administrativa favorece al Gobierno. No lo salvó del bochorno viral en internet que fue la foto "panza arriba" del destructor Santísima Trinidad luciendo su casco y las hélices, nada menos que la nave comando durante el asalto anfibio que inició la recuperación de las Malvinas en 1982.

En declaraciones a radio El Mundo, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, usó el argumento: "Ya estaba desafectado de servicio", dijo. "No es un problema presupuestario el hundimiento del Santísima Trinidad, porque no es objeto de atención presupuestaria". Medias verdades, ¿o no es el rubro salarios del personal militar de guardia objeto de previsión?

La custodia del Santísima Trinidad estaba integrada por un cabo de mar (centinela) apostado en tierra.

Es la única barrera de vigilancia como manda el reglamento del servicio de guardias cuando se trata de un buque radiado, también existe una guardia de inspección rotativa (suboficial de ronda) a todos los buques que estén amarrados en la misma condición y un grupo de control de averías e incendio que se despliega cuando ocurre un siniestro, a ellos se suma el oficial de guardia del día de quien dependen todos. Estos hombres son los que apuntó la temeraria afirmación de sabotaje que lanzó el ministro al conocerse el hundimiento. Y serán los primeros en declarar en la actuación sumaria que ordenó instruir Puricelli para dilucidar por qué zozobró la nave amarrada.

La sospecha oficial anida en los sucesos que se produjeron el año pasado con la rebelión de la Gendarmería y la Prefectura para el blanqueo de los salarios (incorporar las sumas fijas no remunerativas al haber) y a la que adhirió más de un centenar de suboficiales navales destinados en Buenos Aires y en Puerto Belgrano. El fuego no está apagado, Puricelli y sus colaboradores lo saben porque a pesar de las promesas oficiales no se ha corregido el Decreto Nº 1.305/12 cuya aplicación generó graves distorsiones en los salarios militares.

La norma afectó las bajas jerarquías, el suboficial mayor (grado máximo en la pirámide de los suboficiales) tenía históricamente un sueldo equiparable al del teniente coronel (y equivalentes de capitán de fragata y vicecomodoro, en la Armada y Fuerza Aérea), pero con el controvertido decreto, cayó al nivel del haber de un teniente primero. Los indicios cierran para la visión amigo-enemigo que emplea el Gobierno ante un conflicto político.

La condición precaria del buque (en navegabilidad y estanqueidad) no era desconocida en despachos de la sede de Defensa. Giró una iniciativa que arrancó en 2008, ejercicio de Nilda Garré, sobre la posibilidad de amarrarlo en el puerto de Rosario y erigirlo en buque museo.

La versión taquigráfica de la 37ª Reunión - 32ª Sesión Ordinaria - 2do Período del Concejo Municipal de la ciudad de Rosario que se realizó el 25 de noviembre de 2010 trató el asunto. El presidente del concejo, Miguel Zamarini, presentó el expediente Nº 183.479-P-2010 para aprobar la instalación del Primer Buque Museo Permanente en la ciudad de Rosario.

El relator fue el concejal Jorge Boasso, quien dijo: "Hoy se encuentra en la base naval del Puerto Belgrano, prácticamente abandonado, y algunas asociaciones civiles sin fines de lucro (n.r. Centros de Veteranos de Guerra) han hecho ya gestiones para que se pueda gestionar el traslado al menor costo posible a la ciudad de Rosario, pero inevitablemente, por las características del proyecto, deberá intervenir la aprobación del Ministerio de Defensa de la Nación; acá tenemos concejales con llegada en el Gobierno nacional en dicho sector, me decía el concejal Arturo Gandolla que sería factible la gestión ante la ministra de Defensa (Nilda Garré), que creo que es mucho más adecuado que hacerlo directamente ante la Armada nacional para gestionar este traslado del buque misilístico que participó en la recuperación de las islas Malvinas.

Presidente (Zamarini): "Si nadie más hace uso de la palabra, corresponde votar".

El proyecto quedó en intenciones, porque se necesitaba una erogación importante para ponerlo en condiciones de navegación segura y trasladarlo a remolque hasta Rosario. Sin fondos, la iniciativa languideció hasta que se decidió amarrarlo de manera definitiva y venderlo como chatarra.

El Gobierno nacional tiene su propio proyecto de Museo y Memorial de las Malvinas, invertirá $ 90,4 millones de pesos a través de la Secretaría de Obras Públicas dependiente del Ministerio de Planificación Federal. La obra se levantará en el predio de la ex ESMA y se prevé inaugurarlo en agosto próximo.

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