20 de diciembre 2013 - 00:00

BURBUJAS: Buitres, a sus anchas en España

BURBUJAS: Buitres, a sus anchas en España
Los fondos buitre tienen otro objetivo en la mira. Ahora no son países en desarrollo, como la Argentina en 2001, a horas del default; o empresas a punto de quebrar, como la alemana Wella a fines de los 80. Desde hace 60 días, expertos del sistema financiero español ya reconocen nombres que hasta hace sólo unos días parecían de fantasía dispuestos a desembarcar y negociar con bancos de primerísimo nivel la compra de su "cartera sucia" heredada de los peores momentos de la crisis económica ibérica. Y esa "cartera sucia" está formada en su mayor parte por créditos declarados a pérdida de un público que hasta hace unos pocos años era un orgullo del crecimiento español: los préstamos hipotecarios a los que la clase media de ese país accedía para llegar al sueño de la vivienda de altísimo valor en euros fruto de, luego se confirmó, una burbuja inmobiliaria. Muchos de esos créditos, al ritmo de la caída de la actividad y su desagradable prima hermana suba del desempleo, hoy son impagables y destinados a los juicios que los grandes bancos deben hacer a esa clase media. Como esas entidades financieras son parte de la vida de todos los días de los españoles y deben mantener su imagen y relación con la sociedad en general, necesitan de alguna manera hacer desaparecer de sus carteras esa desagradable situación y recuperar lo máximo posible con la menor cantidad de pérdidas alternativas.

Y ahí llegan ellos. Sin temor a la mala imagen y con la experiencia de los que compran barato, esperan la llegada del default, comienzan el juicio y tienen todo el tiempo del mundo para cobrar. Ya están en España los fondos buitre y sus ofertas irresistibles a los bancos de buena imagen para comprar esa "cartera sucia" y comenzar las tratativas de cobro a mediano o largo plazo. No importa el tiempo, la paciencia es un activo de oro en este negocio buitre.

Los casos se multiplican. Se conoció la llegada de un fondo Apollo, norteamericanos especializados en gestión de carteras de créditos, además de inmobiliaria. Aterrizó en septiembre de 2013 para cerrar una operación de compra a Bankia de parte de su cartera inmobiliaria impaga. Adquirieron además el negocio inmobiliario de Catalunya Banc. Otro de los arribados fue Cerberus, que ya había arrasado en el norte africano con negocios de compra de deuda barata y cobro del 100% luego de varios defaults. También adquirió parte de la cartera impaga de Bankia. A su vez, un fondo norteamericano compró 1.800 viviendas de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS) de Madrid por el 40% de su valor. Otro fue el HIG Capital que se le animó incluso a adquirir parte del banco malo español, Sareb. La operación se dio a conocer en agosto y se concentró en una cartera impaga de hasta 100 millones de euros. Acompañó la experiencia la firma Burlington loan, propiedad del fondo de capital riesgo Davidson Kempner que, también en agosto, adquirió un paquete de préstamos de Inmobiliaria Colonial.

La lista es interminable. Se suman Centerbridge, Lone Stat, KKR, Oak tree, Lindoff, Colony, Aktiv Capital, Oko Investment. Todos fondos de nombres hasta casi divertidos, especializados en comprar deuda al borde del knock out, para luego reclamar con todo el tiempo del mundo que se les pague el 100%. Como esto no ocurrirá, ya que la clase media endeudada en España no puede hacer frente al pasivo, lo que esperarán es que llegue el momento en que un juez les otorgue la propiedad de esa vivienda para luego, cuando mejores climas económicos lleguen, vender esas unidades al precio del mercado recuperado. Un negocio brillante. Otro más en la historia moderna de las operaciones de los fondos buitre.

@cburgueno

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