• EL ARREPENTIDO ARGENTINO PROBÓ COIMAS A JULIO GRONDONA POR OTROS U$S15 MILLONES La Justicia norteamericana ahora avanzará sobre los señalados por el exdirectivo de Torneos y Competencias.
Turno. Ayer fue el día en que Alejandro Burzaco explicó cómo intervenían en el Fifa-gate Hugo y Mariano Jinkis, dueños de Full Play.
Alejandro Burzaco terminó ayer una dramática segunda jornada de declaraciones ante la Justicia de los Estados Unidos, señalando, con pruebas, el pago de coimas por u$s15 millones a Julio Grondona para la organización de los mundiales 2026 y 2030. En medio de llantos y corridas en los tribunales de Brooklin, el argentino (hasta ahora el testigo más importante en cuanto a las pruebas aportadas), dio la suficiente cantidad de datos como para ratificar que la próxima etapa de la investigación sobre el Fifa-gate será aún más compleja en cuanto a la participación de sus connacionales involucrados. Con la información aportada y confirmada por Burzaco, en menos de un mes comenzarán a librarse órdenes de extradición desde los Estados Unidos de connacionales salpicados con semiplena prueba de delitos cometidos en este caso. El listado de los posibles llamados, que serán recibidos por la Cancillería argentina a nombre de la fiscalía de los Estados Unidos, lo integrarían tres personas en un primer momento: Hugo y Mariano Jinkis, dueños de la empresa Full Play, y el excoordinador del programa Fútbol para Todos Pablo Paladino. Según Burzaco, los tres utilizaron directa o indirectamente el sistema financiero norteamericano para recibir o pagar coimas, o hicieron circular dinero por los bancos de ese país, lo que constituiría un delito penado con la cárcel. Salvo que también se conviertan en "arrepentidos" y den la misma cantidad de datos que Burzaco.
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La de ayer fue la segunda jornada en la que el ex director ejecutivo de la empresa argentina Torneos y Competencias testificó ante los tribunales de Nueva York, donde dio detalles de las coimas pactadas para que reciba Julio Humberto Grondona en 2013 durante una reunión de la FIFA en Zúrich. En ella apuntó a O Globo, Televisa (las dos cadenas más importantes de Brasil y México), y a Datisa, una sociedad en la que participaba Burzaco a través de Torneos y Competencias, junto con las empresas de origen brasileño Traffic y la argentina Full Play. En todos los casos aportó pruebas, y confirmó además otros documentos que le iba mostrando la fiscalía. Burzaco afirmó además que el dinero, los u$s15 millones, fue depositado en los Estados Unidos y girado luego a un banco suizo. En 2013, Grondona era vicepresidente de la FIFA y estaba a cargo del comité de finanzas el organismo rector del fútbol mundial. Era, además, hombre de confianza absoluta del expresidente de la FIFA Joseph Blatter.
Burzaco volvió a involucrar a otros dirigentes de la Conmebol, como las personas que recibieron dinero de coimas que él mismo pagaba. Dijo concretamente que "a Juan Ángel Napout le pagué coimas en el período de 2010 a 2015; a José María Marín las coimas se le pagaron entre 2012 y 2015; y a Manuel Burga, entre 2010 y fines de 2013". (Marín era el titular de la Confederación Brasileña de Fútbol, Burga era titular de la Federación Peruana de Fútbol, y Napout era titular de la Asociación Paraguaya de Fútbol). Sobre Grondona dijo, además, que "en el fútbol argentino (en nivel de influencia) era la primera, la segunda y la última palabra en cada división. En la Conmebol, compartía el poder, pero era el voto necesario para la mayoría de las decisiones. En la FIFA, estaba el presidente Blatter y el secretario general. Él era la mano derecha del presidente y del secretario general. Siendo el presidente del Comité de Finanzas, su firma era importante en las decisiones más importantes, si no en todas". Afirmó también que "era miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Era el presidente del Comité de Finanzas. Era el primer vicepresidente de la FIFA y presidente de la Asociación del Fútbol Argentino; era una especie de leyenda, en el sentido de que estaba en el cargo desde 1979. Distintos gobiernos, desde militares hasta gobiernos de derecha e izquierda trataron de sacarlo de su posición pero él siempre sobrevivió". Confirmó luego que había participado "en el pago de coimas a Julio Grondona desde que arranqué como accionista de Torneos, accionista directo en 2005, hasta que Grondona murió, en julio de 2014"; lo que "al principio eran para la continuidad de los contratos para la Copa Libertadores o la Copa América" y luego "para la extensión continua de esos contratos". "También pagué coimas a Grondona por amistosos de Argentina, Copa del Mundo, derechos para los mundiales de 2018, 2022, 2026 y 2030. Por mantener los contratos vivos cuando Torneos estaba en problemas", completó el arrepentido argentino.
Sobre las negociaciones con Hugo y Mariano Jinkis, dueños de la empresa Full Play, a quien mencionó como intermediario en su diálogo con la Conmebol para extender contratos: "lo que fue conversado con los Jinkis era que el pago total iba a ser de 400 mil dólares por presidente (de las distintas federaciones que componen la Conmebol) por año".
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