El Gobierno intentó acercar posiciones entre la industria textil argentina y la china. Los empresarios locales, quienes acompañan a la Presidente en su visita oficial a ese país, se reunieron ayer con sus pares asiáticos para pedirles que autolimiten las exportaciones, buscando así destrabar el diferendo comercial. En contrapartida, el presidente de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio, destacó que «desde el año 2002 las empresas textiles han adquirido crecientemente bienes de capital en China a una tasa del 120%, convirtiéndose esa nación, desde 2009, en el principal proveedor de tecnología productiva incorporada desde el exterior».
El Ejecutivo trata de liberar las importaciones textiles provenientes del gigante asiático, pero sin que esta competencia afecte directamente a los productores locales. En tanto, Bergaglio pronosticó que China continuará siendo el proveedor de tecnología más importante para el sector, «puesto que la cadena de valor sigue firme en su sendero de crecimiento de la inversión y de la producción». Además, prosiguió, «nos encontramos creciendo a un ritmo del 25% interanual y la inversión viene dando muestras claras de recuperación.
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