5 de febrero 2014 - 00:09

Buscan negociar suba de naftas con petroleras

Cristina de Kirchner analizó anoche con el ministro Axel Kicillof una propuesta para los precios de los combustibles que empezó a negociarse por la tarde entre los funcionarios del Ministerio de Economía y las empresas productoras de petróleo y, por separado, con las refinadoras, entre las que no estuvo invitada Shell. Las conversaciones continuarán hoy, pero la definición apremia porque la diferencia de precios está generando una sobredemanda en las estaciones de servicio que mantuvieron los valores al público, y además muchos usuarios buscan llenar el tanque para cubrirse de un ajuste que consideran muy cercano, por lo cual en algunas ciudades del país podrían empezar a notarse quiebres de stock.

La cuestión del precio de las naftas exige un delicado equilibrio al Gobierno para que la decisión a adoptar no afecte a YPF en cuanto a la cotización de la acción y su posibilidad de endeudarse en el mercado internacional y en la plaza local.

Las reuniones con las petroleras fueron anticipadas por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, por la mañana. Dijo que Kicillof trabaja en una estrategia que permita no trasladar a los precios de los combustibles la incidencia de los costos de las empresas que no están integradas en la cadena de producción de hidrocarburos. Explicó que no todas las petroleras están integradas verticalmente. "Algunos deben comprar el crudo para procesar y el ministro Kicillof está trabajando, buscando fórmulas que permitan evitar trasladar eso a los precios", dijo el funcionario.

Actualmente YPF utiliza mayoritariamente petróleo que extrae de sus propios yacimientos para proveer a sus plantas refinadoras. Axion (que opera bajo la marca Esso) es de Bridas Corp., que a su vez es dueña del 40% de Pan American Energy, la segunda productora de hidrocarburos del país. Petrobras también tiene petróleo en la Argentina que le alcanzaría para la refinería que opera en Bahía Blanca. Las únicas dos empresas que compran a terceros todo el crudo que procesan son Shell y Oil, del empresario Cristóbal López.

Tanto Capitanich como el ministro de Planificación ayer volvieron a criticar duramente a Shell por haber dispuesto una suba del 12% que rige a partir del lunes, e incluso un dirigente de la agrupación La Cámpora llamó a boicotear a esa petrolera, evocando la convocatoria que hizo en el mismo sentido en 2005 el expresidente Néstor Kirchner.

El ministro De Vido acusó al titular de Shell, Juan José Aranguren, de pretender "dolarizar el mercado argentino de los combustibles". Consideró que "Aranguren sigue pensando que la rentabilidad de los combustibles que produce en la Argentina en pesos, con salarios e insumos en pesos, debe estar dolarizada, como si los vendiera en el mercado global y no a los consumidores del país".

Según De Vido, "la actitud del titular de Shell no sorprende a nadie porque hace pocos meses había anticipado que iba a esperar que cambie el Gobierno para invertir". Agregó: "Aun teniendo la concesión de yacimientos con enorme potencial, como Cruz Lorena, Sierras Blancas y Águila Mora, entre otros, que le permitirían abastecer con petróleo propio a su refinería, la empresa informa que posterga inversiones". Por su parte, Capitanich reiteró que Shell "actuó unilateralmente" al subir el 12% los precios de sus combustibles.

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