Periodista: ¿Le preocupan los planes de los presidenciables con el interior del país?
Martín Buzzi: Scioli ha tenido un programa de acción propositiva con las provincias. Dentro de esto hay algo para nosotros que tiene una significación particular, que es el acuerdo con la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), donde él asume la continuidad del esfuerzo que está haciendo el país en perforación de pozos petroleros. Para sacar petróleo, no queda otra que perforar, y hoy somos el tercer país de América en cantidad de equipos perforando, nunca jamás tuvimos este lugar. En Chubut tenemos un crecimiento del seis por ciento anual en la producción petrolera. Además debe destacarse también la enorme cadena de valor que genera la actividad, por ejemplo, con el sector metalmecánico.
P.: ¿Por qué defienden el precio diferencial de barril?
M.B.: Cuando los precios eran de 114 dólares por barril, también teníamos un precio diferencial muy inferior, que no pasaba los 50 dólares, para sostener el consumo y la inversión dentro del país. Ahora, en un contexto deprimido, es fundamental porque la decisión de parar un equipo se puede tomar en cinco minutos, pero para que vuelvan a perforar se necesita un año y medio, o dos. En caso de no sostener esta política, los equipos van a volver a las bases, habrá desocupación y mucha gente que se fue a vivir a la Patagonia, donde hubo un crecimiento poblacional del 25 por ciento en los últimos diez años, se quedaría sin horizonte. Esta política es la que está relacionada a los sectores de Cambiemos y Mauricio Macri, que dijeron a sindicalistas petroleros que están dispuestos a mantener el precio interno del barril por 90 días, pero que después va a haber alineamiento con el mercado internacional, lo que generará malas noticias.
P.: ¿Pero llegaron estos años las inversiones necesarias?
M.B.: En el sector petrolero, con este precio diferencial de 63 dólares el barril, se sigue invirtiendo muchísimo.
P.: Usted fue uno de los gobernadores que se opuso al borrador original de la ley de hidrocarburos. ¿La ley es buena o mala?
M.B.: Cuando salió la ley, nosotros teníamos en Chubut todos los contratos ya prorrogados de acuerdo al marco regulatorio provincial, por lo que la nueva norma va a estar más contextualizada para nuestra Vaca Muerta de Chubut, que es el pozo D-129, de hidrocarburos no convencionales. Nosotros ofrecimos a los nuevos proyectos acogerse a esta nueva ley, e incluso bajamos regalías cuando bajó el petróleo, que fue una decisión política para que las empresas continúen con la actividad allí.
P.: ¿Pero la ley es buena o mala?
M.B.: La ley que se sancionó es buena.
P.: ¿Y por qué se eliminaron de la ley temas que supuestamente ya tenían consenso implícito como el acarreo, que permite a las empresas provinciales ingresar en sociedades sin hacer desembolsos a cambio de ofrecer un área para explorar?
M.B.: Chubut tiene acarreo en todos los proyectos. Creo que para los futuros proyectos donde no va a haber acarreo, se van a poder hacer acuerdos específicos con cada sector. En realidad, el tema central de la discusión es que el Estado nacional se llevaba gran parte de la decisión y en eso no estábamos de acuerdo. No se discutió plata, sino el poder de policía.
P.: ¿Se vienen épocas de menor confrontación en la política argentina?
M.B.: Creo que Daniel va a llamar a una mesa de la concordancia y la pacificación social. Este país necesita tener una mesa de acuerdo donde funcionen los sectores de la comunidad organizada y él puede ser la persona que a 20 días de asumir logre convocar a todos.
P.: ¿Y por qué no hizo eso Cristina de Kirchner en estos últimos años?
M.B.: Creo que el estilo y la forma de conducción eran distintas, pero lo que sigue debe tener esta enorme capacidad de diálogo y de acuerdos sociales.
P.: ¿Se dinamitó en estos años la liga de gobernadores PJ?
M.B.: No sé cómo será el tiempo político que sigue, pero con Scioli, ese poder de convocatoria también llegará a los gobernadores.
| Entrevista de Mariano Casal |


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