Las autoridades elevaron el nivel de alerta a tres mientras la mayoría de las comisarías de Bruselas cerraron sus puertas al público. El armamento policial fue además reforzado.
La fiscalía federal precisó que la "amenaza inminente y de gran envergadura" que justificó las operaciones policiales de ayer apuntaban contra el cuerpo de la Policía.
En el terreno, las fuerzas de seguridad terminaron con su operación en una expanadería de la localidad de Verviers, unos 120 km al este de Bruselas, en donde dos sospechosos murieron y uno fue detenido. No obstante, los allanamientos continuaban anoche en otras regiones de la capital belga.
Los tres terroristas habían regresado hacía poco de Siria, donde, se cree, recibieron entrenamiento para cometer un ataque yihadista en Bélgica. Según la prensa flamenca otros dos sospechosos fueron detenidos por la mañana en el aeropuerto internacional de Zaventem, cerca de Bruselas.
| Agencias AFP y EFE |


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