19 de septiembre 2018 - 00:00

Cámara “muletto” atajará las apelaciones por “cuadernos”; Thomas preso, Cristina indagada

Detuvieron en Recoleta al único prófugo buscado por Bonadio que estaba a 30 cuadras de distancia de Comodoro Py desde hace 48 días. Sala I, en la mira de las defensas.

Visita. Cristina de Kirchner al salir de los tribunales de Comodoro Py ayer, tras concurrir al juzgado de Sebastián Casanello.
Visita. Cristina de Kirchner al salir de los tribunales de Comodoro Py ayer, tras concurrir al juzgado de Sebastián Casanello.
A 24 horas del procesamiento masivo dictado por el juez Claudio Bonadio para 42 imputados en la causa de los "cuadernos", Cristina de Kirchner, señalada como jefa de la asociación ilícita dedicada a recaudar dinero ilegal de la obra pública, volvió a los tribunales federales de Comodoro Py. Fue para declarar en indagatoria ante Sebastián Casanello por el expediente en el que se acusa a Lázaro Báez de lavado de dinero, y cuya citación fue forzada por la Cámara Federal ante la insistencia de la UIF. Sin sorpresas, entregó un escrito, negó los cargos, desafió a excavar en toda la Patagonia (por la gaffe del container repleto de dólares) y acusó un doble estándar judicial por el que responsabilizó al Gobierno de Mauricio Macri. Mientras tanto, ayer era detenido el último prófugo de la tanda de detenciones desatadas por los escritos del exchofer Oscar Centeno. El exdirector del Ente Binacional Yacyretá, Oscar Thomas, que era buscado por Interpol, en toda la provincia de Misiones y hasta en Paraguay, fue hallado en un departamento de Recoleta, a escasos tres kilómetros de los tribunales de Retiro. Arreciaron las críticas de las defensas por los motivos esgrimidos por el juez para procesar: sus apelaciones serán barajadas por dos jueces que fueron trasladados a instancias del Gobierno a la Cámara Federal.

Un llamado a la línea de recompensas del Ministerio de Seguridad alertó sobre la presencia de Thomas en un departamento de Uriburu 1044, tras 48 días de estar fuera del alcance de la orden de detención dictada por Bonadio, tras aparecer en los escritos de Centeno como uno de los entregadores de dinero ilegal. Su abogado tramitaba la exención de prisión y aseguró que no se iba a entregar para no ser sometido a la presión de tener que declararse arrepentido para obtener su libertad. Fue trasladado a la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal y será indagado hoy. Es uno de los pocos sobre los que quedaba pendiente una resolución judicial. El otro es el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y su secretario privado. El primero reconoció haber recibido dinero negro para financiar la campaña electoral. El segundo aportó informes que desataron una segunda tanda de indagados sobre fin de mes que incluye a toda la plana mayor del camporismo. Probablemente después, Bonadio resuelva la situación procesal de la vertiente de fondos para la política.

En el marco de la misma causa, Fabián Gutiérrez, el exsecretario privado de Cristina de Kirchner, negó las declaraciones del arrepentido José López, quien aseguró haber recibió de su parte los bolsos con nueve millones de dólares que le fueran encontrados en el convento de General Rodríguez. Calificó de "mendaz" la versión en un escrito ingresado al juzgado de Bonadio. También dijo que no se comunicó con el exfuncionario en la previa a su raid ni que mantuvo reunión en el hotel NH para entregarle el dinero. El fiscal Federico Delgado tampoco tiene acreditada esa llamada que López declaró en su arrepentimiento en la causa por la que lo envió a juicio por el botín hallado en el convento.

"Podrán excavar toda la Patagonia y no van a encontrar nada", arremetió Cristina de Kirchner en su escrito con defensa más política que técnica ante la convocatoria obligada de Casanello. "Debo señalar que jamás tuve cuentas bancarias no declaradas, ya sea sola, con Lázaro Báez o con cualquier otra persona. Todos los activos de nuestra familia están y seguirán estando en la República Argentina y siempre fueron incorporados a nuestras declaraciones juradas impositivas, así como también a las que presentamos en nuestro carácter de funcionarios públicos. Además, por toda nuestra actividad siempre hemos pagado puntualmente los impuestos correspondientes", afirmó Cristina haciendo un paralelismo con la actitud opuesta de la UIF en la causa Panamá Papers, también ante Casanello. "Bueno, al fin nos conocemos", inició la exmandataria el apretón de manos con el juez en un clima distendido. La alusión fue al minué sobre la supuesta reunión denunciada por Báez de Casanello en la quinta de Olivos, versión cuya falsedad fue comprobada tanto para enviar a juicio un exempleado de ANSES y un exchofer de la Secretaría de la Presidencia. Al que no saludó fue al fiscal Guillermo Marijuan. Cumplió con el trámite de su octava declaración indagatoria y cruzó el cuarto piso en dirección al juzgado de Bonadio para que -selfies mediante con empleados judiciales- fuera a notificarse de su nuevo procesamiento.

Gabriel Morini

Dejá tu comentario