25 de enero 2013 - 00:00

Cameron fue a Davos a tranquilizar a Europa

El premier ruso, Dmitri Medvédev. El protagonista ayer en Davos fue el premier británico, David Cameron, pese a la presencia de la canciller alemana, Angela Merkel (con quien se reunió). El debate sobre la educación concentró a importantes personalidades como Bill Gates y la reina de Jordania. También el premier italiano, Mario Monti, opinó sobre el referendo británico.
El premier ruso, Dmitri Medvédev. El protagonista ayer en Davos fue el premier británico, David Cameron, pese a la presencia de la canciller alemana, Angela Merkel (con quien se reunió). El debate sobre la educación concentró a importantes personalidades como Bill Gates y la reina de Jordania. También el premier italiano, Mario Monti, opinó sobre el referendo británico.
Davos, Suiza - El primer ministro británico, David Cameron, quiso tranquilizar a Europa ayer desde la tribuna del Foro de Davos tras el anuncio, la víspera, que dejará que los británicos decidan en referendo si quieren permanecer en la Unión Europea o irse. Gran Bretaña «no quiere dar la espalda a Europa, al contrario», dijo en un esperado discurso ante la flor y nata de la política, las finanzas y la empresa que participan en el 43° Foro Económico Mundial.

Lo que quiere hacer es contribuir a que «Europa sea más competitiva, abierta y flexible y garantizar un lugar para Gran Bretaña en ella», explicó. «Negociemos un nuevo modelo para Europa que funcione para GB y consigamos el apoyo para ello», dijo, antes de agregar que no sólo es lo correcto para el país, sino que es «necesario para Europa». Cameron fustigó la pesada maquinaria europea y el exceso de regulación para empresas que no hace más que encarecer sus costos. Europa, dijo, está perdiendo competitividad y está dejando de ser un lugar atractivo para las inversiones, por lo que es «hora de convertirla en un motor de crecimiento» y no una fuente «de quejas de empresarios y ciudadanos».

Reacciones

El primer ministro conservador pretende que el referendo, una concesión al ala más euroescéptica de su partido, se celebre en la primera mitad de la legislatura (2015-2020), es decir, antes del final de 2017. Las reacciones a este anuncio, en el que muchos ven el peligro de que se cree una Europa «a la carta», no se han hecho esperar. Los líderes de Irlanda, Italia y Holanda instaron también desde Davos a Gran Bretaña a que permanezca en la Unión Europea.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, recordó que si se va del bloque de 27 países que integran la UE, Gran Bretaña será una «isla en medio del océano Atlántico, en algún lugar entre Estados Unidos y Europa». «No estaría conectada a ninguno de los dos, por lo que pienso que es vital para nosotros que permanezcan» en la UE, dijo Rutte. El primer ministro irlandés, Enda Kenny, también recordó que la UE será más fuerte si Londres forma parte de ella.

El primer ministro italiano, Mario Monti, también espera que los británicos decidan permanecer en Europa porque irse significa perder muchas ventajas económicas. «Quiero creer que llegado el momento, los británicos dirán sí porque si dicen no, tendrán que irse del mercado único», dijo Monti.

Agencia Reuters

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