14 de mayo 2012 - 00:00

Candidatos prometen una paz muy dudosa

Ciudad de México - El gran desafío para el próximo presidente de México, que surgirá de las elecciones del 1 de julio, es encontrar la fórmula para devolver la paz a un país sacudido día a día por matanzas y asesinatos del crimen organizado, con 50.000 muertos en cinco años.

La aspirante oficialista, Josefina Vázquez Mota, dijo el sábado en un acto en la ciudad de Monterrey, capital del estado Nuevo León, que quería «un Nuevo León sin Zetas, sin crimen organizado» y advertía que no daría tregua a los grupos criminales.

Desde que comenzaron las campañas electorales hace un mes y medio, hubo disputas entre bandas con más de 30 muertos en Sinaloa, tres masacres en Tamaulipas, Jalisco y en Nuevo León, con un total de 90 muertos, además del asesinato de una periodista y tres fotógrafos en Veracruz, entre otros.

Serenar al país, pacificar a México, devolver la tranquilidad son algunas de las frases que usan los cuatro aspirantes presidenciales cuando hablan de sus objetivos en materia de seguridad, una de las preocupaciones centrales según las encuestas.

El puntero, Enrique Peña Nieto, del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que tiene hasta 20 puntos de ventaja en las preferencias electorales, dijo que su prioridad sería devolver la paz y la tranquilidad a México.

«Es claro que el clima de violencia e inseguridad en nuestro país se ha incrementado y ha generado hoy en día entre las familias mexicanas realmente preocupación mayor y ha puesto en riesgo su propia libertad», dijo Peña Nieto, de 45 años.

Aunque los acentos pueden diferir entre las distintas propuestas, ninguno de los cuatro candidatos, incluidos el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador y el ambientalista Gabriel Quadri, ve posible por lo pronto sacar al Ejército de la lucha antidrogas.

Peña Nieto plantea mantenerlo en las zonas más violentas del país hasta que existan mejores condiciones para retirarlo y crear además una gendarmería nacional, un cuerpo de origen militar pero bajo mando civil, para apoyar en esta labor.

Además, propone fortalecer la Policía Federal elevando el número de efectivos de los actuales 36.000 a 50.000, mejorar las labores de inteligencia y crear academias regionales de policía, así como generar más oportunidades de desarrollo en las regiones más golpeadas.

Vázquez Mota, que está segunda en las encuestas en empate técnico con López Obrador, ha advertido que no pactará con ninguna organización criminal e insinuó más de una vez que eso es lo que hizo en el pasado el PRI durante sus siete décadas en el poder entre 1929 y 2000.

El eje de la propuesta de Vázquez Mota es mantener en las calles al Ejército, crear una policía nacional con disciplina militar y unos 150.000 efectivos, fortalecer el tejido social con acciones como escuelas de tiempo completo y crear 32 policías estatales, bajo un mando único, una propuesta que comparte con Peña Nieto.

«Los resultados se medirán no sólo por criminales capturados, sino por cuán estables y seguras estén las comunidades», dijo Vázquez Mota, miembro del Partido Acción Nacional (PAN) al igual que los últimos dos presidentes de México.

López Obrador señaló que quiere «más abrazos y menos balazos». Su propuesta apunta a atender las causas de la delincuencia, generando mayores oportunidades de desarrollo.

«Si no hay crecimiento económico, no hay empleos, y si no hay empleos no hay bienestar, y si no hay bienestar no puede haber tranquilidad ni paz social», expresó.

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