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Candidatos y empresarios avanzan con planes para un blanqueo de capitales
Tanto Scioli como Bein resaltaron el interés que hay en captar los dólares ociosos que mantienen los argentinos. Según estimaciones del propio INDEC, la fuga de capitales suma alrededor de u$s 230.000 millones destinados al ahorro, que no se incorporaron al circuito productivo. Esta cifra remite tanto a los dólares que se encuentran fuera del país como aquellos que se mantienen en la Argentina pero en cajas de seguridad y en el colchón sin declarar. Uno de los objetivos principales ahora es promover un nuevo esquema para captar esos dólares, mientras se avanza con la "normalización" de la agenda internacional y de la recuperación del crédito externo. Sin embargo, ese proceso podría llevar un tiempo porque habrá que sentarse a negociar con los "holdouts".
Aunque ninguno de los proyectos está presentado ni cerrado, tanto en las filas del sciolismo como del macrismo están estudiando qué esquema utilizarían para blanquear divisas que se mantienen fuera del sistema. Una de las grandes ventajas que señalan es la fuerte presión internacional que existe para que se blanqueen fondos en negro alrededor del planeta. De hecho, resulta cada vez más complicado mover dinero entre cuentas bancarias que no están registradas en el país de origen de los títulos de la misma.
El esquema del nuevo blanqueo sería parecido al que implementó el kirchnerismo después de la crisis de 2008. En ese caso, se permitía exteriorizar los fondos que se poseían en el extranjero sin necesidad de ingresar los fondos al país. Esa alternativa era más cara que entrar los dólares a través del mercado cambiario. En el caso de que las divisas se aplicaran a inversiones, por ejemplo inmobiliarias, el costo era aún más bajo. No está claro qué sucederá con el esquema actual, que consiste en la inversión en CEDIN que pueden ser aplicados en compra de inmuebles. También está vigente el Baade, un bono a tres años que también puede ser adquirido en carácter de vehículo para exteriorizar fondos en negro. Este esquema que surgió en 2012 arrancó muy lento pero tomó más velocidad en el último año, sobre todo ante la liquidez que comenzó a tener el CEDIN en el mercado secundario. Actualmente es posible blanquear capitales con la compra de este título y venderlo en la Bolsa para obtener divisas. Toda la operación tiene un costo del 10%.


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