Capital: se aprobó la ley que permitirá quemar la basura

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La sanción de la norma que levanta la prohibición de incinerar residuos en la Ciudad de Buenos Aires, terminó con la irrupción en el recinto de la Legislatura , de ambientalistas y recicladores que se oponen a la iniciativa.

El Gobierno porteño ya tiene la ley que le posibilitará comprar nuevas tecnologías para la incineración de los residuos porteños. La sanción de la norma terminó en un escándalo cuando ingresaron al recinto ambientalistas y recicladores que, se colgaron de las columnas, portaron carteles con leyendas como "quemar basura mata", y pasaron la marcha fúnebre. La protesta provocó que la sesión pasara luego a un cuarto intermedio.

Así, ayer la Legislatura sancionó la norma, tal como anticipó este diario, con los votos exclusivos del bloque oficialista Vamos Juntos y dos aliados, uno de la agrupación de Margarita Stolbizer -Sergio Abrebaya- y otro referenciado con Graciela Ocaña, Marcelo Depierro.

Ahora la Ciudad podrá instalar una media docena de plantas para la incineración, con el sistema de "termovalorización", a través de l autilización de hornos que serán importados de Europa

El Gobierno porteño explicó que "la termovalorización consiste en la oxidación total de los residuos a altas temperaturas, en hornos específicos, que reducen en un 90 % el volumen de los desechos y cuyas cenizas pueden ser reutilizadas en la industria de la construcción". Además, sostuvo que la ley garantiza el trabajo de los recuperadores urbanos al prohibir la quema de materiales reciclables que forman parte del circuito de recolección diferenciada.

La norma modifica la Ley de Basura Cero, cuyas metas no se pudieron cumplir y las reformula considerando una reducción "de un 50% para el 2021, de un 65% para el 2025 y un 80% para el 2030, tomando como base los niveles enviados al CEAMSE durante el año 2012. Se prohíbe para el 2028 la disposición final de materiales tanto reciclables como aprovechables".

Desde la oposición al bloque Vamos Juntos que conduce Agustín Forccieri, hubo distintas manifestación en contra de la norma. La legisladora Inés Gorbea, bancada que se referencia con Martín Louestau, dijo que "el Gobierno de la Ciudad decidió hoy dar marcha atrás en materia ambiental", que "el 85% del presupuesto en la materia se gasta en recolección indiferenciada, por lo que apenas se reciclan 400 toneladas por día de basura" y que "llegamos tarde a la termovalorización, cuando en Europa ya es una tecnología en desuso".

De los bloques de la izquierda, Gabriel Solano del Partido Obrero consideró que "la ley de incineración convalida un negociado millonario que causará una grave contaminación, según estudios de organismos nacionales e internacionales".

Enterramiento

Abrebaya, por su parte, en sintonía con el oficialismo sostuvo en cambio que "lo más riesgoso en cuanto a contaminación es el actual enterramiento de la basura y máxime si le enterramos al otro, en el Conurbano, cuando la Ciudad debe resolver qué hace con sus propios residuos".

La legisladora del Bloque Peronista, María Rosa Muiños, admitió que "no podemos seguir enterrando la basura y menos en otro distrito", pero explicó el voto en contra en desacuerdo con las soluciones propuestas.

En la misma sesión, los legisladores porteños aprobaron en primera lectura la nueva zonificación de una manzana, en el barrio de Saavedra, para permitir que allí se levante un "Centro de separación de Residuos Sólidos Urbanos Secos Semi-Automatizado". La manzana se encuentra entre las calles Holmberg, Deheza, Av. Parque Goyeneche y Arias.

Se trata de plantas equipadas con máquinas automáticas, como abrebolsas y zaranda para separar vidrios, entre otras. La norma debe pasar por una audiencia pública y luego regresar al recinto para su aprobación definitiva.

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