También repuso, en el Teatro El Extranjero, "Matar cansa" de Santiago Loza, protagonizada por Diego Gentile (como el fanático admirador de un asesino serial). La obra se exhibirá hasta fin de mes, los lunes a las 21. En marzo, Cárdenas tiene previsto estrenar en Fuga Cabrera (Cabrera 4871) una adaptación de la novela "Matate Amor", de Ariana Harwicz, con María Figueras y Julián Rodríguez Rona en los protagónicos.
Dialogamos con él:
Periodista: Usted ha reconocido la influencia de Sam Shepard, Charles Bukowsky, Raymond Carver en su obra dramática ¿Qué lo atrajo de estos tres escritores?
Martín Flores Cárdenas: La manera en la que tratan temas como la soledad, el amor, el sexo... Soy amante de los relatos y poemas de estos autores, y en el caso de Shepard, también de su teatro. Estos escritores se nutrían de sus conflictos reales, de su vida cotidiana, y yo me identifico con ellos porque casi todas las historias de "Entonces Bailemos" tienen que ver con situaciones que atravesé o con fantasías y miedos míos.
P.: En sus obras la violencia es inherente al amor ¿A qué se debe?
M. F. C.: A veces necesitamos creer que el amor nos mantiene a salvo de la violencia y que alguien que ama de verdad no puede ser violento con la persona amada. Pero sabemos que no es así. En el amor puede haber montones de cosas dañinas sin dejar de ser amor. No es mi intención en ningún momento justificar o eximir de la responsabilidad de una agresión, sino de sumar algo que aporte a una reflexión un poco más profunda sobre el tema.
P.: ¿Qué lo atrajo de "Matar cansa", trabajo al que usted definió como "el retrato de un fanático que admira al más melancólico de todos los asesinos"?
M.F.C.: El texto de Loza me cautivó desde la primera lectura por su misteriosa amoralidad. Este tipo de personajes me generan atracción y rechazo al mismo tiempo. Siempre me engancho con personajes que están al costado o detrás de los grandes acontecimientos, que parecen no modificar la sociedad ni nada a su alrededor, pero que a su manera padecen al mundo. El fanático de "Matar cansa" es una figura menor que admira distorsionadamente a ese otro gran personaje expuesto a la luz. Necesita creer en la grandeza y en la inmortalidad de ese asesino para sobrellevar su suerte de persona común.
P.: La protagonista de "Matate, amor" reacciona como una salvaje al hartarse de la vida conyugal y de la maternidad ¿Qué tema rescató de esta novela?
M.F.C.: La domesticación. Es decir, la tensión que existe entre lo salvaje y lo considerado "humano". Dos ideas que casi siempre ubicamos en lugares opuestos pero que en la protagonista parecen inseparables. Muchas veces, en el día a día, me encuentro pensando en qué es lo salvaje, en mí; qué y cuáles de las cosas que hago todos los días -desde las más significativas a las más intrascendentes- están dictadas por mi ser social y cuáles por mi ser salvaje. Podría decir entonces que esta novela me enfrenta a mis más profundos interrogantes, si se quiere. Aunque la adaptación que estoy haciendo no responde con total fidelidad a la línea argumental, en ella prevalece lo que a mí más me atrajo de ese universo salvaje y atroz: las características esenciales de los personajes y sus emociones.
| Entrevista de Patricia Espinosa |


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