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Carrió y Macri complican a Cobos con nueva investigación en BCRA
Elisa Carrió, Federico Pinedo
El pedido complica sin dudas a Cobos que, tras su consejo a favor de la remoción de Redrado y la crisis que le generó con el radicalismo quiere dar por cerrada esa investigación. Reabrirla podría traerle nuevos dolores de cabeza en una pelea que tanto la UCR como él quieren ya olvidar. Pero los argumentos de la carta enviada por Carrió (ocho páginas donde se ratifica la denuncia sobre la renuncia del BCRA a su rol de preservar el valor de la moneda, incumplimientos a la Carta Orgánica y el haber asumido un riesgo innecesario al transferir utilidades), lo obligarán, al menos, a un análisis.
Cobos deberá resolver una vieja disputa técnica que se mantiene desde que, durante el Gobierno de Fernando de la Rúa, la bicameral se convocó por primera vez para aconsejar sobre la remoción de Pedro Pou: si la comisión puede convocarse en el Congreso o hace falta un pedido del presidente de la Nación.
Recomendaciones
La historia de la convocatoria de ese grupo opositor a la bicameral comenzó el mismo día que se presentó el consejo a Cristina de Kirchner en el que Alfonso Prat Gay, y también el de Cobos, recomendaron investigar al resto del directorio por haber incumplido el rol de control de la inflación y haber dado como válidos los cuestionados índices que desde el INDEC generaba Guillermo Moreno.
Aunque la recomendación final de los informes de Cobos y Prat Gay fuera distinta, los dos avanzaron con la necesidad de investigar a todo el directorio. Carrió convocó entonces a una conferencia en Diputados, junto a Solá y el macrismo para anunciar que se le pediría a Cobos la continuación de la investigación en el Central.
La jefa de la Coalición Cívica sabía que con eso, además de golpear directamente a Miguel Pesce y otros directores kirchneristas e inclusive redradistas, estaba complicando a Cobos, que ahora deberá decidir si fuerza una nueva convocatoria a la Bicameral, una vez más en contra de la opinión del radicalismo que terminó al borde de una ruptura con el vicepresidente por su voto junto al Gobierno contra Redrado.
El macrismo ingresó a ese pedido de la mano de Triaca que, por haber viajado fuera de Buenos Aires Federico Pinedo, estaba hace una semana a cargo de las decisiones políticas del bloque macrista de Diputados. De todas formas a Triaca la pareció demasiado avanzar en un acuerdo con Carrió sobre la investigación en el Central sin consultar a los superiores. Fue el propio Mauricio Macri quien le ordenó firmar la carta a Cobos, quizá sabiendo también las complicaciones que le generaba al vicepresidente.
Mientras tanto, el Senado continuaba ayer sin definiciones en la pelea por el reparto de comisiones. Tanto el radicalismo como Miguel Pichetto desmienten que exista un acuerdo para distribuir la presidencia e integración de esos cuerpos. Pero lo cierto es que la semana pasada hubo un encuentro con las cabezas de la UCR en el Senado y mañana habrá otro acercamiento.
Pichetto está por estos días más preocupado en tantear la votación de la ratificación del DNU en esa cámara. Hasta ahora no hay demasiados senadores en Buenos Aires, pero el rionegrino no quiere llegar al recinto sin una definición sobre la situación de esa votación que podría ser definitoria para que el Gobierno dé por aprobado o no el Fondo del Bicentenario.

