2 de junio 2026 - 18:08

Gas natural en América Latina: impulsan un modelo regional inspirado en el RIGI para atraer inversiones por u$s25.000 millones

Asociaciones regionales e internacionales de Gas presentaron un documento conjunto que identifica oportunidades de inversión. Referentes del sector coincidieron en que el principal desafío ya no es la disponibilidad de recursos, sino la capacidad de los países para generar "confianza".

(De izquiera a derecha) Luz Stella Murgas (Naturgas); Pablo Ferragut (Arpel); Andrea Stegher  (IGU); Guido Maiulini, (Olacde) y Ernesto López Anadón (IAPG).

(De izquiera a derecha) Luz Stella Murgas (Naturgas); Pablo Ferragut (Arpel); Andrea Stegher  (IGU); Guido Maiulini, (Olacde) y Ernesto López Anadón (IAPG).

La industria del gas de América Latina dio un paso inédito hacia la construcción de una agenda regional común. En el marco de la Conferencia Arpel 2026, realizada en Buenos Aires, la Asociación Regional de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (Arpel), la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) y la Unión Internacional del Gas (IGU) anticiparon los lineamientos generales del documento conjunto, que identifica las principales oportunidades y desafíos para el desarrollo del gas natural en la región durante las próximas décadas.

El trabajo, elaborado durante más de un año de intercambios técnicos y políticos entre gobiernos, empresas y organismos internacionales, concluye que América Latina dispone de recursos suficientes para convertirse en uno de los polos energéticos más relevantes del mundo, pero advierte que el verdadero desafío será crear las condiciones necesarias para atraer inversiones de largo plazo.

La presentación estuvo a cargo de Pablo Ferragut, líder del área de Gas y Energía y Talento Humano de Arpel; Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de Olade; Andrea Stegher, presidente de la Unión Internacional del Gas (IGU); y Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas de Colombia y coordinadora regional de IGU. También participó Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG).

El desafío ya no es encontrar gas, sino generar confianza

Otro de los mensajes más contundentes de la jornada fue que la región enfrenta un problema muy distinto al de décadas anteriores. La abundancia de recursos está fuera de discusión. Lo que hoy falta es capacidad para transformar ese potencial en inversiones concretas.

López Anadón, destacó el rol estratégico que puede desempeñar Argentina en el nuevo mapa gasífero regional. "El white paper muestra todas las posibilidades que tiene Latinoamérica para utilizar sus recursos naturales en beneficio de los países y de la población", señaló. En ese marco, remarcó que Argentina cuenta con una ventaja diferencial por la extensa infraestructura de integración energética construida durante décadas, que conecta al país con Chile, Bolivia, Uruguay y Brasil. Según explicó, esa red está recuperando protagonismo a partir del crecimiento de Vaca Muerta y abre la puerta a una nueva etapa de intercambio energético regional.

Para López Anadón, la formación neuquina constituye el principal activo de la región para garantizar seguridad de abastecimiento y competitividad energética durante las próximas décadas. "Vaca Muerta es una formación de clase mundial, con una enorme productividad y costos muy competitivos para producir gas natural", indicó en la conferencia, montada en el salón del segundo subsuelo del Hotel HIlton de Buenos Aires.

El titular del IAPG recordó que la producción ya alcanzó picos de 160 millones de metros cúbicos diarios y sostuvo que seguirá expandiéndose de la mano de la demanda regional y de los proyectos de exportación de GNL. Además, destacó que las estimaciones realizadas por el Instituto ubican los recursos técnicamente recuperables en 256 TCF (trillones de pies cúbicos), una cifra que podría incrementarse a medida que continúen mejorando la productividad y la eficiencia operativa. "La explotación de estos recursos es beneficiosa para los países y para toda la región; es el camino que tiene América Latina para desarrollarse a partir de sus recursos naturales", añadió López Anadón.

Ferragut destacó que América Latina posee enormes reservas aún sin desarrollar. "Latinoamérica tiene muchísimos recursos que no ha podido desarrollar. No es hoy el actor más relevante del mercado internacional de gas, produce apenas entre el 5% y el 6% del gas mundial, pero tiene oportunidades enormes para crecer tanto hacia adentro de la región como hacia el mercado global", afirmó.

Gasoducto

El ejecutivo explicó que los proyectos de GNL argentinos representan uno de los principales motores de transformación para la industria regional. "Los proyectos de exportación de GNL son realmente un game changer. Pueden colocar a Argentina entre los diez principales productores y exportadores de gas natural licuado del mundo", sostuvo.

Sin embargo, aclaró que el desarrollo de ese potencial exige condiciones de competitividad y productividad que permitan movilizar miles de millones de dólares en nuevas inversiones.

Un mercado regional de u$s5.000 millones al año

Desde Olade, Guido Maiulini presentó los resultados de los estudios de integración gasífera que el organismo viene desarrollando para Sudamérica y que Energy Report ya publicó con anticipación.

Según explicó, el análisis identifica once corredores regionales de intercambio que podrían generar un mercado gasífero de aproximadamente u$s5.000 millones anuales y una cartera potencial de inversiones cercana a los u$s25.000 millones.

"El escenario de demanda incrementada muestra un mercado regional de intercambios de gas por u$s5.000 millones por año y una cartera de proyectos que puede llegar a los u$s25.000 millones", aseguró.

Proyecto Regional de Integración Gasífera Mercosur y Chile OLACDE y CAF
Proyecto Regional de Integración Gasífera Mercosur y Chile OLACDE y CAF

Proyecto Regional de Integración Gasífera Mercosur y Chile OLACDE y CAF

Para Maiulini, el fenómeno está directamente relacionado con la irrupción de Vaca Muerta y la creciente competitividad del gas argentino. "Estamos hablando de más de 250 trillones de pies cúbicos de recursos. Básicamente son 200 años del consumo argentino. Es difícil imaginar una disponibilidad de recursos de esta magnitud que no genere beneficios para toda la región", afirmó.

El especialista consideró que el desarrollo del shale argentino está modificando el mapa energético sudamericano y abre oportunidades para países como Brasil, Chile, Uruguay e incluso Bolivia, que podría reconvertirse progresivamente en un gran corredor de transporte regional.

El gas gana espacio en la transición energética

El documento también busca reposicionar al gas natural dentro del debate sobre transición energética. Andrea Stegher, presidente de la Unión Internacional del Gas, sostuvo que durante años el sector enfrentó una narrativa que intentó excluir al gas de las discusiones energéticas globales.

"La discusión sobre la transición energética tuvo muchas barreras para que el gas natural fuera considerado parte de la solución. Hoy los hechos y los datos muestran con mayor claridad el rol fundamental que puede desempeñar este recurso", señaló.

El dirigente destacó que la prioridad debe seguir siendo garantizar energía accesible para la población. "Nuestra misión es aportar energía para mejorar la calidad de vida de las personas. No tenemos otra misión más importante que esa", enfatizó.

A su juicio, la clave estará en construir espacios permanentes de diálogo entre gobiernos y empresas. "La colaboración es esencial. Lo importante no es solamente firmar acuerdos, sino construir una interlocución estructurada entre el sector público y el privado para que los proyectos puedan avanzar", afirmó.

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El gas como herramienta para combatir la pobreza energética

La colombiana Luz Stella Murgas remarcó que el gas natural no solo tiene un valor económico o energético, sino también un profundo impacto social. "Cuando hablamos de energía hablamos de personas. Hablamos de bienestar, de calidad de vida y de oportunidades para millones de familias", afirmó.

La presidenta de Naturgas destacó que países como Colombia y Argentina demostraron que la expansión de las redes de gas permite sustituir combustibles más contaminantes y mejorar las condiciones de vida de los hogares. "El gas natural ha permitido cerrar brechas sociales, reducir pobreza energética y llevar bienestar a millones de personas", sostuvo.

Asimismo, rechazó la idea de que el gas compita con la transición energética. "El gas natural no compite con la transición energética. El gas natural hace posible la transición energética", afirmó.

El RIGI argentino entra en la discusión regional

Uno de los momentos más relevantes de la conferencia llegó cuando el debate se trasladó al terreno de las inversiones y las políticas públicas necesarias para acelerar el desarrollo energético.

Allí surgió con fuerza la experiencia argentina del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que comenzó a ser observada por distintos países de la región como una posible referencia para atraer capitales.

Luz Stella Murgas fue especialmente enfática al respecto. "El problema de América Latina no es la falta de recursos. El problema es la demora en la ejecución de los proyectos que podrían garantizar la autosuficiencia energética de nuestros países", sostuvo.

RIGI aprobado

La dirigente colombiana aseguró que la región necesita reducir tiempos burocráticos, agilizar permisos y construir marcos regulatorios estables para proyectos de gran escala. "Si la región quiere convertirse en un proveedor energético global necesita reglas estables, seguridad jurídica y visión de largo plazo", afirmó.

En ese contexto, destacó explícitamente el caso argentino. "El RIGI es una experiencia que debería replicarse en la región", señaló.

Incluso reveló que parte de su agenda en Buenos Aires estuvo dedicada a conocer en profundidad el funcionamiento del régimen impulsado por Argentina. "Estoy aquí también para entender cómo fue la implementación del RIGI y cómo se construyó un esquema que ofrece estabilidad jurídica y tributaria por más de veinte años", explicó.

Según Murgas, los países latinoamericanos deberán competir globalmente por inversiones y para ello necesitarán ofrecer condiciones similares a las que hoy encuentran los inversores en otros mercados. "Necesitamos programas que incorporen estabilidad regulatoria, incentivos económicos, articulación institucional y procesos ágiles. Si no logramos mejorar nuestra competitividad, la inversión simplemente se irá a otra región del mundo", advirtió.

Los acuerdos políticos pendientes

Los expositores coincidieron, sin embargo, en que replicar mecanismos como el RIGI requerirá algo más complejo que la simple aprobación de incentivos económicos.

La construcción de consensos políticos de largo plazo aparece como una condición indispensable para otorgar previsibilidad a proyectos cuya maduración puede demandar décadas.

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Maiulini recordó que la iniciativa conjunta entre Arpel, Olade e IGU fue aprobada por unanimidad por los ministros de Energía de los países miembros de Olade, incluyendo naciones que ni siquiera utilizan gas natural dentro de sus matrices energéticas. "Incluso países que no tienen al gas natural en su mix tecnológico reconocen la importancia regional de este recurso", aseveró el experto en diplomacia.

Para el funcionario, la integración energética sólo podrá avanzar mediante acuerdos políticos sólidos y una coordinación permanente entre gobiernos, reguladores y empresas. "Necesitamos más diálogo, más coordinación y más discusiones basadas en datos. Muchas veces se subestima el valor del diálogo como herramienta de construcción de consensos", afirmó.

La conclusión de la jornada fue contundente: América Latina posee recursos, mercado y oportunidades para convertirse en uno de los grandes polos energéticos del mundo. Pero para materializar ese potencial deberá resolver asignaturas pendientes vinculadas a regulación, estabilidad institucional, incentivos fiscales y seguridad jurídica.

En otras palabras, la región deberá construir su propia versión del clima de inversión que hoy intenta ofrecer Argentina con el RIGI. Solo entonces el enorme potencial gasífero latinoamericano podrá traducirse en los miles de millones de dólares de inversiones, empleo e infraestructura que proyectan los estudios presentados en Buenos Aires.

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