El ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, calificó ayer como "un disparate absoluto que no merece respuesta" la acusación que le formuló uno de los delincuentes que mantuvieron de rehén a la familia de Tortuguitas. "Cualquiera puede decir cualquier cosa. Es una cosa descabellada lo que estoy escuchando. Una locura y nunca lo escuché en mi vida. No tiene respuesta", expresó Casal.
El delincuente dijo durante la toma de rehenes que "en la última fuga estuvieron involucrados el ministro de Justicia y el señor gobernador". "Nosotros salimos antes de las elecciones por un arreglo para que nosotros hagamos estragos en la provincia de Buenos Aires, un arreglo provincial y federal", sostuvo.
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