13 de mayo 2015 - 00:00

Celos y “votos” AFA en la meca del rating electoral

Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri  en el show de TV de Tinelli.
Daniel Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri en el show de TV de Tinelli.
- Che, tenemos los votos de Tigre para Marcelo... ¿no?

La sonrisa de Fabián Scoltore, sombra de Marcelo Tinelli, apenas camufló la intensa seriedad de la frase con que saludó a Ezequiel "Kelo" Melaraña, histórico ladero de Sergio Massa, que junto al tigrense y su mujer, Malena Galmarini, trepó, el lunes a la noche, hasta el cuarto piso de Ideas del Sur antes de cerrar el debut de ShowMatch que se convirtió, al menos por una noche, en la meca del rating electoral.

Scoltore no hablaba de los votos de la presidencial que obsesiona a los tres invitados premium, Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, sino a las manos que debe amontonar Tinelli para ascender al Olimpo del fútbol argentino, la poltrona que habitó por décadas Julio Grondona en la AFA. "En diciembre vos vas a ser presidente de la AFA y yo presidente de la Nación", lo midió Massa al aire. "¿Quién hubiese dicho hace 30 años que vos serías candidato a presidir la AFA y yo candidato a presidente?..." dijo, antes, más conservador, Scioli.

Cerca de la 1 a.m, Massa cerró la ronda de presidenciables, con sus mujeres, que desfilaron por ante Tinelli. El primero fue Scioli, que llegó maquillado por su mujer, Karina Rabolini, y fue guiado hasta las oficinas del conductor. Hasta allí lo fue a saludar Adrián Suar. En esa oficina, que pertenece a Tinelli, se topó con Macri. Charlaron un rato, livianos, mientras Juliana Awada y Rabolini, amigas de épocas no políticas, cuchicheaban a un lado. Al jefe del PRO, que se hizo acompañar por Horacio Rodríguez Larreta, luego le tocó otra oficina.

Scioli se despidió y fue a hacer su parte en el show tinellístico. Macri lo siguió por la TV y cuando fue su turno se cruzó en el pasillo con Massa. Bromearon, con el dejo amargo de las chistes incómodos, que el único al que permitieron instalarse en la oficina de Tinelli fue a Scioli. Se debió, quizá, a una destreza de Lautaro Mauro, el empresario que conoce el caminito más corto entre Tinelli y el gobernador. Se regodeó de esa preferencia José "Pepe" Scioli, el hermano del candidato, que ayer cumplía años, y se quedó sin festejo: le prometieron un asado, el sábado, en La Ñata.

El conductor, de hecho, no habló con ellos en la previa. Los que lo conocen cuentan que "entra en trance" y se vuelve, hasta dos horas antes de empezar el programa, inabordable. Al atardecer llamó a sus invitados y les deseó suerte. Un dato lo inquietó: a media tarde supo de la convocatoria de docentes de Tigre a Ideas del Sur a montar su programa "Bailando por un Sueldo". Advirtió de una maniobra para generar un escándalo porque afuera había unas 400 personas que formaban parte de la apertura del programa.

En teoría, un factor operativo -Martín Bossi debía dejar de ser Macri para mutar en Romeo Santos- hizo que Massa, que iría segundo, apareciera tercero en pantalla. Como Scioli terminó su parte y voló a La Ñata y el tigrense llegó cuando el gobernador estaba al aire, no se cruzaron.

En su quinta, Scioli vio el programa grabado. Quedó conforme con su segmento, le causó gracia ver bailar ("mal") a Macri y consideró que Massa estuvo distante y agresivo. "Daniel quiere debatir pero él va a decidir cómo y cuándo. Quizá cuando eso ocurra, Sergio ya no sea candidato", castigaron desde el entorno del gobernador por el pedido de Massa de un debate en la marquesina Tinelli. Massa hizo un balance positivo, porque "fui el más visitante" de los tres, interpretó ayer un todoterreno tigrense, y consideró que fue el único que dio un mensaje político, algo que lo distinguió entre los tres candidatos. Al final, tarde, terminó con el rating más bajo: algo más de 28 puntos cuando Scioli en el prime time juntó 32 y Macri superó los 30.

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