- ámbito
- Edición Impresa
Cervantes: confirman hallazgo de sus restos
La confirmación ayer de que los restos hallados en la Iglesia de las Trinitarias de Madrid son de Miguel de Cervantes coincide con el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de “Don Quijote”.
"Es posible considerar que entre los fragmentos" encontrados en la cripta "se encuentran algunos" pertenecientes a Miguel de Cervantes, sin "discrepancias", anunció en conferencia de prensa el forense Francisco Etxebarria, director de la búsqueda de Cervantes.
No obstante, consideró "imposible" comprobar a través del ADN cuáles son los restos de Cervantes de entre todos los localizados, puesto que están "muy fragmentados", y además el escritor no tuvo hijos, y la única familiar sepultada en un lugar conocido es su hermana, cuyos restos están en un osario común en Alcalá de Henares. Pese a ello, el experto sostuvo que toda la "información generada en el caso de carácter histórico, arqueológico y antropológico" permite afirmar a los expertos que los restos son del escritor.
Los restos hallados pertenecen a 17 cuerpos -entre los que hay como mínimo cinco de niños y diez de adultos- que fueron inhumados entre 1612 y 1630 de la iglesia primitiva de las Trinitarias, ubicada al contrario de lo que se pensaba hasta ahora en un lugar distinto al actual, y que fueron trasladados a la cripta entre 1698 y 1730, en el momento en que estaban terminando las obras de construcción del convento. Las monjas del convento pagaron el rescate de Cervantes cuando estaba prisionero en Argel, en manos de los turcos, en 1580.
Miguel de Cervantes murió a los 69 años a causa de una cirrosis hepática con diabetes e hidropesía en la noche del 22 de abril de 1616. Fue enterrado en el convento, en una fosa común, pero se desconocía el lugar preciso. El edificio barroco, ubicado entre las calles de Huertas y López de Vega de Madrid, en el barrio de Las Letras, está catalogado como "Bien de Interés Cultural". Los restos del novelista, que se habían perdido entre 1698 y 1730, el período en el que se reconstruyó la iglesia, cambiaron de emplazamiento pero nunca abandonaron el recinto.
Por lo tanto, el autor del "Quijote" y su esposa, Catalina de Salazar, siempre estuvieron enterrados junto a las monjas trinitarias, tal como constaba en distintos documentos. El 11 de marzo último, tras diez meses de trabajos, los expertos aseguraron que creían haber encontrado los féretros bajo una tabla con las iniciales M.C. en el subsuelo de la cripta.


Dejá tu comentario