- ámbito
- Edición Impresa
Chávez enciende otra vez la mecha con Colombia
Hugo Chávez, durante una reciente manifestación contra la injerencia estadounidense en la región. El tenor de sus declaraciones sobre el conflicto por las bases colombianas varía día a día. Ayer volvió a la retórica belicista.
El último 8 de noviembre, el mandatario venezolano agitó el fantasma de un enfrentamiento armado con Colombia al exigirle las fuerzas armadas de su país «prepararse» para una guerra. Lejos de apaciguar la tensión, el embajador de Venezuela en Colombia, Gustavo Márquez, aseguró ayer que «hay una situación de preguerra: se está construyendo un teatro de guerra que amenaza a Venezuela y a todos los países de la región».
Sus declaraciones fueron posteriores a la deportación de los militares venezolanos. «Los miembros de la Guardia Nacional fueron entregados el sábado en la tarde a autoridades de Venezuela», precisó una fuente del DAS, y señaló que de esa manera se cumplió con lo ordenado por Álvaro Uribe.
El sábado, el mandatario había indicado que los uniformados serían entregados a las autoridades venezolanas «con toda la decencia, como corresponde», y en un gesto hacia el país vecino, pidió que llevaran el mensaje de que «aquí hay afecto por el hermano pueblo de Venezuela, que ese afecto que tenemos es un afecto inquebrantable».
Pocas horas después del anuncio, Chávez reiteró violentamente su rechazo a un diálogo con Uribe. «Uribe lo que es, es un mafioso. Él está moviéndose para ver si habla conmigo. No tengo nada que hablar con el mafioso de Uribe. Ya bastantes esfuerzos hicimos nosotros», señaló Chávez.
«Podrá pedírmelo el rey de España, presidentes amigos. No voy a hablar con Uribe, díganle que no hay conversación con Uribe, no hay nada que hablar con ese Gobierno traidor», agregó el mandatario.
Amenaza
Chávez arremetió nuevamente contra el acuerdo entre Bogotá y Washington que permite a efectivos estadounidenses el uso controlado de siete bases militares colombianas. El presidente venezolano considera este convenio una amenaza directa para Venezuela y un peligro para toda la región.
«No aceptamos mediaciones, el problema es uno solo: Estados Unidos, si quiere soluciones prácticas, que retire las bases yanquis de Colombia», insistió el mandatario. El viernes, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Ian Kelly, llamó a Bogotá y Caracas a «bajar el nivel de la retórica» y manifestó la disposición de su país a mediar en el conflicto.
«El Gobierno de EE.UU. es el campeón del cinismo. Obama debería renunciar al Premio Nobel de la Paz por dignidad, por decoro, por respeto», dijo ayer luego de votar en las elecciones internas de su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
El mandatario, que enfrentó una crisis interna y una caída en las encuestas, prosiguió así una serie de declaraciones contra Colombia y su Gobierno, que se habían iniciado el domingo pasado. Aunque dos días después negó que su intención fuera provocar un conflicto armado con Colombia, el último viernes, ante decenas de simpatizantes, volvió a endurecer el tono y llamó a los venezolanos a prepararse para el «combate» y a «defender la tierra santa de Venezuela».
Ante esta nueva ola de declaraciones hostiles, el Gobierno de Uribe por ahora guarda silencio. El presidente encabezó ayer un consejo de seguridad en la ciudad de Barrancabermeja, donde atendió asuntos locales y varias veces eludió las preguntas de los periodistas sobre las declaraciones del bolivariano.
Agencias EFE, AFP, DPA y Reuters


Dejá tu comentario